“Warmi, la mujer aymara en su territorio N° 6”. Iris Roque Choque: El aporte intercultural a la docencia ariqueña

Iris Roque Choque, profesora de Educación Básica

Iris es una profesora de educación básica, con 22 años de experiencia docente. Nacida de padres aymaras, Tomás Roque, boliviano, del departamento de la provincia de Pacajes y Concepción Choque, de la ciudad de Arica.

Cuando era adolescente, recuerda que el equipo de producción de Sábados Gigantes, fue a su hogar, en la Población San José, a entrevistar a su familia. Estaban interesados en el heladero aymara, su padre, más conocido como el “Negro José”, a quien habían encontrado, vendiendo sus frescos productos en el valle de Azapa. Él se expresaba con orgullo en su lengua originaria, razón por la que fue invitado al programa con sede en Santiago, donde lo entrevistó Mario Kreutzberger, más conocido como Don Francisco, para hablar de su cultura milenaria, rica en costumbres y tradiciones. Todo esto implicó que después se convirtiera en “kurmi inti”, poeta aymara, un gran referente para sus hijos.

Trabajo colaborativo
Iris nació en Arica, es profesora de Educación Básica y Educación Diferencial, y trabaja hace 10 años en el Programa de Integración Escolar de la Escuela Juan José San Martín, dedicada a estudiantes con necesidades educativas especiales, lo cual es un desafío y constante aprendizaje, que efectúa en forma colaborativa con sus colegas de aula regular.

Eligió ser docente, porque piensa que desde ahí puede aportar con un granito de arena, para construir una sociedad que reconozca las diferencias y las respete. Ha desarrollado talleres interculturales para educación básica, pues su experiencia está relacionada con la lengua aymara y el sentido de pertenencia que recalca en sus educandos.

Considera que se debe mantener la cultura aymara a través de su lengua, ya que en el currículum se está impartiendo el sector de lengua indígena, lo cual es una oportunidad para que los jóvenes conozcan costumbres y tradiciones del pueblo aymara. Destaca que en la región se esté involucrando costumbres andinas, por ejemplo, el machaq mara, que se realiza en la mayoría de los establecimientos educacionales, lo mismo que el carnaval Inti Cha`mampi.

Trabajó como coordinadora en proyectos de promoción de las lenguas indígenas financiado por la Corporación Nacional de Desarrollo Indígena, en el programa Thakhi de la Universidad de Tarapacá, el cual contemplaba diversas actividades con estudiantes de pueblos originarios, a través de talleres. También participó en la Asociación Indígena Pacha Aru.

Actualmente, junto a su marido, Carlos Cañari, forma parte de la Academia Nacional de la Lengua Aymara ( ANLA), en que participan distintas personas de comunidades indígenas de las regiones de Tarapacá y Arica Parinacota, con el fin de recuperar y fortalecer el uso de la lengua aymara en diversos contextos. Para Iris, que ocupó el rol de secretaria durante un periodo, ésta es una oportunidad para conocer más sobre la lengua aymara a través de sus socios y socias, la mayoría hablantes de las comunas de Putre y General Lagos.

Valores y tradiciones
Su madre, Concepción, es comerciante y hace 25 años atiende su puesto en la feria dominical, donde Iris desde joven la ha acompañado, porque le agrada ayudarle y de esta forma ha aprendido a ser perseverante en la vida, ya que su progenitora le inculcó el valor del trabajo y el sentido de la responsabilidad.

Iris Roque junto a su madre Concepción Choque

Sus padres, siendo hablantes aymaras, no le enseñaron la lengua ancestral a esta profesora ariqueña, consideraron en su momento que no era importante, ella recuerda que desde niña los escuchaba y no entendía nada. Hoy siente que tiene una deuda pendiente, la cual es aprender a hablar la lengua aymara en forma fluida, ya que su manejo es básico, lo cual espera realizar a corto plazo.

Las tradiciones, que siempre realizaron en su casa, fueron el martes de challa para agradecer a la pachamama y cada primero de noviembre, la ceremonia del recuerdo a sus familiares fallecidos, a los que les preparan el plato de comida y bebestible preferido, para llevar al cementerio San Miguel de Azapa.

Como bailarina, inició sus primeros pasos bailando caporal. Desde hace seis años baila morenada en la Fraternidad Achachis Generación 90, siendo delegada del Bloque Poderosas de Corazón hace tres años. La motivación para participar fue su familia, ya que su madre, sus hermanos y esposo, hace tiempo son parte de esta danza mayor de Los Andes.

Uno de sus platos preferidos es el picante de guata con pata, acompañado de papa chuño; también el asado con papas y choclos cocidos, especialmente junto a los suyos.

La vida le ha dado muchas satisfacciones, pero también la ha hecho sentir el dolor de las grandes pérdidas, pues sus dos hermanos menores fallecieron. Ver el padecimiento de su madre Concepción, la hace comprender que no se puede tener todo y que hay que agradecer siempre por lo que nos entrega la madre tierra.

Desde la escuela, cuando a veces le decían “india” o “paisana”, al día de hoy, reconoce que fue un largo camino en la búsqueda de su identidad y reconocerse como aymara, de lo cual está orgullosa, como en esa oportunidad en que su familia salió en la televisión, gracias al trabajo de su padre, heladero aymara, que hablaba la lengua que hoy, Iris, quiere seguir aprendiendo.

Iris Roque junto al equipo del programa de Integración Escolar de la Escuela Juan José de San Martín

Nota de la Dirección
“Warmi: La mujer aymara en su territorio”, es un proyecto financiado por el Fondo de Medios del Ministerio Secretaría General de Gobierno 2020 y el Consejo Regional de Arica y Parinacota, cuya investigación, desarrollo y redacción, corresponden a la periodista Ada Angélica Rivas y se publicará los días lunes y jueves durante todo el mes de agosto.

Junto a Ada Rivas, existe un equipo multidisciplinario que permite la publicación del proyecto, integrado por Robert Cornejo, Víctor Olguín y Francisco Soto, quienes son apoyados por personal permanente de AricaMia.