Tribunal Oral de Arica condena a 13 y 8 años de presidio efectivo a autores del delito de tráfico de drogas

Tribunal Oral en lo Penal de Arica.

El Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Arica condenó a Dedan Ever Mamani Mamani y Cristonio Copajeña Quispe a 13 años de presidio efectivo, en calidad de autores del delito consumado de tráfico de drogas. Ilícito sorprendido en julio del año pasado, en la ciudad.

En fallo unánime (causa rol 56-2021), el tribunal –integrado por los magistrados Eduardo Rodríguez Muñoz (presidente), Sergio Álvarez Cáceres (redactor) y Carlos Rojas Staub– aplicó, además, a Mamani Mamani y Copajeña Quispe las accesorias legales de inhabilitación absoluta perpetua para cargos y oficios públicos y derechos políticos y la inhabilitación absoluta para profesiones titulares durante el tiempo de la condena, más el pago de sendas multas de 40 UTM y las costas del juicio.

Asimismo, el tribunal condenó a Mamani Mamani al pago de multa de una unidad tributaria mensual, como autor de la falta prevista en el artículo 496 Nº5 del Código Penal, al ocultar su verdadera identidad a la autoridad.

En el caso del coacusado Efrén Copajeña Quispe, el tribunal le impuso 8 años de presidio efectivo, accesorias de inhabilitación absoluta perpetua para cargos y oficios públicos y derechos políticos y la de inhabilitación absoluta para profesiones titulares durante el tiempo de la condena; el pago de una multa de 40 UTM y las costas del juicio.

El tribunal dio por acreditado, más allá de toda duda razonable, que gracias a la información entregada por un cooperador eficaz y la utilización de un agente encubierto autorizado por el Ministerio Público, se pudo establecer que los hermanos Copajeña Quispe ingresaban droga desde Bolivia por pasos no habilitados, utilizando “burreros” que tenían conocimiento de la zona y experiencia en el transporte de la sustancia ilícita.

En dicho contexto, a través del sistema de mensajería Messenger, el agente encubierto se contactó el 4 de julio de 2020, con Cristonio Copajeña, a quien solicitó concretar un encuentro para la adquisición de droga. Encuentro que se realizó cuatro días después en el kilómetro 21 de la Ruta A-27, en el sector denominado “La Puntilla” del Valle de Azapa, lugar donde el agente pactó con los hermanos Copajeña Quispe, la adquisición de 13 kilos de clorhidrato de cocaína por la suma de 32 millones de pesos, droga que sería entrega horas más tarde, en el mismo sector.

A la hora señalada, el agente encubierto volvió a “La Puntilla”, estacionándose al costado de un puente que existe en el lugar. Al arribar los imputados, le solicitaron que les exhiba el dinero y el agente encubierto les pidió ver la droga. Ante lo cual, Efraín Copajeña observó el dinero, se retiró y tomó contacto con Antonio Canaza Mamani, con quien se dirigió nuevamente al automóvil del agente encubierto, depositando el porta maletas una mochila que contenía 13 paquetes envueltos de droga contenedores de 13.250 gramos de pasta base de cocaína, tras lo cual el agente policial alertó a personal especializado que se encontraba en las inmediaciones, quienes proceden a la detención de los tres vendedores.

Posteriormente, el 27 de septiembre de 2020, el Registro Civil, al cotejar las huellas de Antonio Canaza Mamani, descubrió que en realidad su identidad correspondía a Dedan Ever Mamami Mamani.

En la determinación de las penas, el tribunal tuvo presente que a los condenados Dedan Mamani Mamani y Cristonio Copajeña los perjudican las circunstancias agravante de responsabilidad penal contemplada en el numeral 16 del artículo 12 del Código Punitivo; esto es, la reincidencia específica, por lo cual les aplicó una pena superior a la del tercer condenado.

Una vez que el fallo quede ejecutoriado, el tribunal dispuso que se proceda a la toma de muestras biológicas de los sentenciados para determinar sus respectivas huellas genéticas e inclusión en el registro nacional de ADN de condenados.