Transportes y comunidad paralizaron Arica

Cierre del acceso sur de la ciudad de Arica.

Con las tomas de las carreteras tanto norte como sur, la noche del lunes, comenzó el paro llamado por la comunidad y diversos gremios, en contra de la violencia desatada que asola a nuestra ciudad.

Hasta que la sangre llegó al río. Durante el atardecer del lunes, centenares de vehículos menores de la ciudad, comenzaron a congregarse para impedir el paso vehicular tanto en la rotonda Juan Guillén Canales, como en la rotonda Azapa y carretera sur, dando de esta manera inicio al paro programado por diversos sectores de la comunidad y los gremios, como una forma de llamar la atención de las autoridades centrales ante la delincuencia y el ingreso ilegal de migrantes.

En la salida sur de la ciudad, camiones y otros vehículos mayores, impidieron el tránsito vehicular.

Por su parte el gobernador regional, Jorge Díaz, entregaba en la Moneda, una carta, exigiendo la presencia del ministro del Interior en la ciudad, mientras que el alcalde Gerardo Espíndola se trasladó hacia la vecina ciudad de Iquique para conversar con el ministro del Interior que se había desplazado hacia la región de Tarapacá.

El senador José Durana manifestó que: “era lógico que la ciudadanía se iba a cansar de la inseguridad con que conviven a diario, porque el Estado fracasó en materia de seguridad, delincuencia y migración clandestina” y por lo mismo, dijo, que respaldaba estas acciones en la medida que sean pacíficas.

El representante de la Asociación Gremial de Arica y Parinacota “Nuevo Sol” indicó que: “ya está bueno de violencia y asaltos, y debieron salir a manifestarse porque la autoridad no hace nada. Nosotros salimos pacíficamente y no le haremos daño a nadie, citamos a los microbuseros a las juntas de vecinos y aquí estamos”.

Las movilizaciones comenzaron el sábado 29 cuando se organizó una marcha con aproximadamente unas 400 personas representantes de diversas actividades de la ciudad, donde no asistió ninguna de las autoridades, salvo un par de concejales, a diferencia de lo ocurrido en Iquique, donde las autoridades estuvieron al frente de las actividades realizadas por la comunidad.

Al cierre de la presente edición de AricaMia, se estaba evaluando otras acciones a seguir, hasta encontrar una solución definitiva al problema de la violencia e inseguridad de la ciudad, mientras tanto quedan a la espera de la visita del ministro del Interior, suspendiendo la movilización.