Trabajadores de Arica y Parinacota podrán certificar sus competencias laborales

Con financiamiento de SENCE y el apoyo de SERNATUR, el Centro de Evaluación y Certificación de Competencias Laborales de la Universidad Católica del Norte de Coquimbo, desarrolló una iniciativa en beneficio de 63 trabajadores que se desempeñan como recepcionistas, mucamas, manipuladores de alimentos, garzón, barman, maestros o ayudantes de cocina.

A razón del mayor acceso de los jóvenes a la educación superior en los últimos 15 años, se podría afirmar que en el país sólo se destaca, en el marcado laboral, la suma de conocimientos y un título técnico o profesional. Sin embargo, ¿qué pasa con quienes acumulan años y años de experiencia laboral. desarrollando sus habilidades y destacando por su desempeño en lo que hacen día a día? ¿Hay posibilidad de poner en valor la calidad de un oficio o labor bien hecho?

Precisamente, y a fin de apoyar a aquellas personas que trabajan sin un título o documento formal que acredite lo que saben hacer, la Ley 20.267 crea en 2008 el Sistema Nacional de Certificación de Competencias Laborales, y su comisión ChileValora, a fin de impulsar procesos de evaluación y certificación de competencias laborales de miles de trabajadores en nuestro país.

Pilar fundamental de este sistema son los Centro de Evaluación y Certificación de Competencias Laborales, organismos acreditados por ChileValora, encargados de ejecutar los procesos de evaluación de los trabajadores, a partir de perfiles ocupacionales establecidos como estándares por la propia industria. Actualmente la Universidad Católica del Norte (UCN), se constituye como un centro acreditado para desarrollar su función certificadora en todo el país.

En este contexto, el Centro de Evaluación y Certificación de Competencias Laborales de la UCN, gracias al financiamiento de SENCE, brindó a los trabajadores de los subsectores de Hotelería y Gastronomía de la región de Arica y Parinacota, la oportunidad de reconocer formalmente su experiencia y trayectoria laboral.
De esta forma se contribuye a poner en práctica esta nueva política pública que busca el reconocimiento formal de las competencias laborales de los trabajadores, independientemente de la forma como hayan sido adquiridas, o de si poseen un título o grado académico otorgado por la enseñanza formal.

Cercanía y trabajo conjunto
Gracias a la colaboración de SERNATUR y su articulación con aquellas empresas que levantaron requerimientos de certificación para sus trabajadores, fue posible ejecutar esta iniciativa que benefició a 63 trabajadores que se desempeñan como recepcionistas, mucamas, manipuladores de alimentos, garzón, barman, maestros o ayudantes de cocina.

Fue así como los profesionales del Centro de la UCN se reunieron con representantes de la Dirección Regional de SENCE y SERNATUR en Arica, para coordinar la aplicación en terreno del programa, y posteriormente, tomar contacto con los empleadores y trabajadores de las 11 empresas participantes, entre las que se encontraba: el Hotel Gavina Express, Hotel boutique Aruma, Hotel Le Prince, Hotel Arica, Hotel del Valle de Azapa, Hotel Sol de Arica, Hotel Aragón y Hostal La Paskana; conjuntamente con las empresas Link Humano, Sabores de Belén y Hotelera Aragón.

En esta etapa los trabajadores conocieron los objetivos y alcances del programa, y asimismo, fueron parte de una entrevista, que según explica el Director del Centro de la UCN, René Romero Pizarro, “permitió definir si las personas cumplían con los requisitos establecidos en el perfil ocupacional en que serían evaluados, para posteriormente, realizar la inscripción oficial y firma de compromiso por parte de los candidatos”.

Evaluación en el contexto real de trabajo
Una vez concluido el citado proceso de elegibilidad e inscripción de los trabajadores participantes; evaluadores del Centro de la UCN, acreditados por ChileValora, visitaron las empresas con el propósito de ejecutar la evaluación de los candidatos en su propio lugar de trabajo, “pues sólo en esa realidad concreta, es posible verificar realmente una competencia laboral”, afirma René Romero.

En este proceso, desarrollado en las empresas o recintos donde día a día se desenvuelven estos trabajadores, se cotejó su desempeño laboral en relación con el perfil ocupacional establecido como estándar por la propia industria a nivel nacional, para cada uno de los oficios evaluados del área hotelera y gastronómica.

Al respecto, cabe mencionar que la certificación de competencias laborales es un reconocimiento público y formal del “saber hacer” de una persona, demostrado a través de un proceso de evaluación desarrollado respecto a un perfil ocupacional que forma parte del Catálogo Nacional de Competencias, que fue establecido en el marco de la Ley 20.267.

Respaldo al trabajo bien hecho
Una vez cumplidas todas las etapas de este proceso, quienes califiquen como “competentes” recibirán en una ceremonia formal y pública su certificado de competencia laboral, una credencial y su portafolio de evidencias, y además, pasarán a formar parte del Registro Nacional de Personas Certificadas.

En tanto, quienes califiquen como “aún no competentes” recibirán su portafolio de evidencias y un informe de brechas donde se especifican los resultados de su evaluación y se le entregan orientaciones para futuras capacitaciones, pues como destaca René Romero, “estos procesos son parte de una estrategia de , ya que todos consiguen un beneficio, pues aun cuando una persona no resulte competente en el oficio que desarrolla actualmente, la evaluación permitirá identificar aquellos aspectos que debe reforzar en capacitaciones futuras, para fortalecer sus saberes, habilidades y actitudes, y de esa forma, lograr certificar sus competencias en una nueva evaluación”, añade.

Finalmente, cabe destacar algunos beneficios que implica esta iniciativa para aquellos trabajadores que resultaron certificados, ya que favorece su empleabilidad laboral, fomentando la movilidad y favoreciendo la valoración de su especialidades en el mercado, facilita la formación progresiva tanto a nivel personal como laboral; identifica sus brechas de competencias para orientar de mejor manera su capacitación; y entrega un reconocimiento formal con validez a nivel nacional en un sector y rol específico, entre otros.