Superintendencia de Educación entregó reporte sobre discriminación en el sistema escolar

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Un reporte sobre las denuncias de discriminación escolar en Chile, con los tipos más frecuentes, cursos, edades y género de los estudiantes más afectados, realizó la Superintendencia de Educación, que encabeza Alexis Ramírez Orellana, con motivo de su tercer aniversario.

El documento levantado sobre la base de 1.456 denuncias presentadas en el período 2013-2014, revela que un 51% de éstas afectan a alumnos y alumnas con Síndrome de Déficit Atencional (SDA).

Le siguen las categorías por discapacidad física y/o intelectual (18%); características físicas y/o apariencia personal (10%); problemas de salud (8%); embarazo y/o maternidad (6%); orientación sexual e identidad de género (3%); inmigrante y/o distinto origen racial (2%), y opción religiosa, también un 2%.

Las denuncias revelan que el género masculino es el que más sufre este tipo de prácticas con un 65,2%, versus el femenino, con un 34%. Y, que entre los 6 a los 9 años los más afectados son hombres y, entre los 14 y 18 años, las mujeres.

Por nivel educativo, la Enseñanza Básica concentra el 63,9% de las denuncias, seguida de la Enseñanza Media (20,7%), Educación Parvularia (13,3%) y Educación Especial (2%).

Un desglose por cursos indica que el Primero Básico es el que presenta el nivel más alto de denuncias de todos los años de escolaridad, con un 17,2%, aunque lo sigue de cerca el Segundo Básico, con un 12,4%.

En la Enseñanza Media, el más alto es Primero Medio, con un 6,5%, y Cuarto Medio, con un 5,8%. Y, en la Educación Parvularia, Kínder y Pre Kínder, registran un 4,9% y 4,7%, respectivamente.

Entre las prácticas de discriminación más denunciadas figura el trato agresivo de adulto a alumno, cancelación de matrícula, expulsión de clases, falta de apoyo del establecimiento y rechazo en las postulaciones en el proceso de admisión, entre otras.

Los apoderados denuncian que sus hijos son denigrados con calificativos que hacen alusión a supuestas carencias intelectuales, como “tonto”, “tarado” o “imbécil”, o a ciertas características por apariencia física, relacionadas con la estatura, peso, tipo de pelo o color de piel.

En sus relatos, los denunciantes hacen ver que estas prácticas han provocado una serie de efectos negativos en sus hijos o hijas, como bajo rendimiento académico, cambio de curso, repitencia, desmotivación, depresión, ansiedad, ingesta de fármacos, autoestima deteriorada y ausencia de clases por uso de licencias médicas.

Cada una de estas situaciones, según advierte la Superintendencia, afectan el acceso y permanencia del estudiante en el sistema escolar, su proceso educativo y su integridad física y/o psicológica.

Por dependencia, los colegios particulares subvencionados presentan el 52,7% de las denuncias y los municipales un 31%.

En lo que va de 2015, entre enero a agosto, la tendencia se mantiene en la misma línea del reporte 2013-2014, con un total de 318 denuncias, donde el 51,6% corresponde a estudiantes con SDA.