Sernac está realizando el primer diagnóstico de tallas de vestuario

En distintas encuestas que ha desarrollado el SERNAC, las consumidoras nos han dicho que al existir distintos estándares en las tallas del vestuario, se sienten discriminadas por las empresas al no considerarse sus necesidades.

Por ello, el Servicio está realizando el primer diagnóstico de las políticas que tienen las empresas respecto a las tallas de ropa femenina con el objetivo de promover un sistema más estandarizado.

De esta manera, una talla S, M, L o XL, debería ser similar en todos los comercios, y considerar las particularidades de las consumidoras chilenas.

Para este estudio, el SERNAC ofició a 11 empresas del retail para solicitar antecedentes respecto a las tallas de vestuario femenino con el objetivo de establecer las bases para desarrollar un sistema más homogéneo.

En el oficio se solicitó información respecto a las prendas femeninas más compradas, información de las etiquetas y equivalencia de tallas, listado de marcas de poleras, vestidos y jeans, registro de cambios, devoluciones o reclamos relacionados con las tallas.

Con esa información, el SERNAC realizará un primer diagnóstico para evaluar la posibilidad de coordinar acciones y proponer una estandarización de tallas adaptadas a las particularidades de las consumidoras chilenas.

Además, la falta de un estándar único, hace difícil la compra de vestuario a través de comercio electrónico, y aumenta la cantidad de cambios.

Para lograr estandarizar las tallas, es necesario contar con un estudio antropométrico a nivel nacional, que permita identificar las medidas promedio de los cuerpos en Chile.

Con esos parámetros se facilitaría fijar un tallaje más homogéneo que responda a las características particulares de nuestra población.

Estamos comenzando este estudio con el vestuario femenino para acotar el número de productos. Sin embargo, si este trabajo avanza, si existe disposición en la industria, obviamente que es posible estandarizar las tallas de todos los géneros y no debería existir diferencia.

Lo importante es que un estudio antropométrico no sólo sirve para hacer ropa o las tallas. También ayudaría a visualizar temas fisiológicos, para por ejemplo, salud deportiva, características de obesidad, riesgos de salud de la población etc.

La estandarización del tallaje tendría impactos positivos en el comercio pues favorece las compras online y disminuye la tasa de cambios por esta materia, y además, considera las necesidades particulares de las mujeres.

Para las consumidoras, el tema de las tallas no es sólo un tema de compra, sino que también puede tener impactos en su autoestima, tal como recogen nuestras encuestas.

Obviamente es un trabajo complejo, y a largo plazo, pero es importante dar un primer paso, indagar la disposición de las empresas, y evaluar la forma de trabajar en conjunto un estándar que favorezca a las consumidoras.

Finalmente, para este estudio, el SERNAC ha estado en contacto con el Instituto Internacional de Tecnología Industrial (INTI) de Argentina, organismo que se encuentra desarrollando un estudio antropométrico, cuyas bases favorecieron la dictación de una ley en ese país, que establece un sistema único normalizado de identificación de tallas.