Proyecto termina con libro sobre comunidad precordillerana: “Yo Soy Saxamar. La comunidad de las cuatro quebradas”

Ada Angélica Rivas, autora del libro, segunda de izquierda a derecha, junto a Maycole Salamanca, director del Fosis; Marcelo Zara, gobernador de Parinacota; Mónica Navarrete y pobladoras de Saxamar.

Después de un año de trabajo en terreno, en el Proyecto Saxamar Marka del Fondo I.D.E.A de Fosis, ejecutado por la Universidad de Tarapacá, se efectuó la entrega del libro: “YO SOY SAXAMAR, LA COMUNIDAD DE LAS CUATRO QUEBRADAS”, basado en entrevistas, fotografía autoral y un trabajo de campo levantado en la precordillera por la periodista Ada Rivas.

La publicación fue presentada en Saxamar, ubicada a 132 kilómetros de Arica, junto a los integrantes de esta localidad; el gobernador de Parinacota, Marcelo Zara; el director regional del Fosis, Maycole Salamanca; y la directora del proyecto, Mónica Navarrete junto al equipo que ejecutó esta iniciativa.

El libro, a través de una mirada etnográfica, se originó del acercamiento y la complicidad de la periodista con los integrantes de la comunidad, que junto a un café en las mañanas, o después de la celebración de alguna fiesta local, o en los viajes en micro, fueron generando lazos profundos e indisolubles, que implicaron la confianza para ir más allá de las relaciones cotidianas.

Fueron días de sol intenso, y heladas noches durmiendo en la iglesia, subidas al cerro Calvario y momentos en torno a una gran fogata, lo que sumó datos a la experiencia vivida y traducida a este texto, que la periodista, con estudios de Magíster en Educación Intercultural Bilingüe, Magíster en Gerencia y Políticas Públicas y Diplomado en Ciencias de la Comunicación, logró resumir en las páginas ilustradas con hermosas fotografías, que retratan los temas a modo de historias.

“Saxamar Marka” está escrito con un lenguaje simple y creativo, donde las frases e ideas nos transportan a este lugar de la Región de Arica y Parinacota, invitándonos a ser parte del viaje. Describe la localidad, sus aspectos geográficos y producción agrícola, pero especialmente las fiestas y ritualismo mágico con la madre tierra. También las historias que los abuelos contaron al abrir su corazón y delatar la intimidad de sus vidas. Información recogida desde los relatos orales de sus protagonistas, que se fue completando en múltiples conversaciones y posterior lectura de los textos en que participó cada entrevistado.

El libro cuenta con código de barras e ISBN, International Standard Book number, un sistema internacional de numeración e identificación de títulos y desarrolla los siguientes temas en sus diversos capítulos: Descripción general. En el corazón de la precordillera; Bellezas naturales, históricas y turísticas; En el mapa. Caseríos que convocan; Producción. De las quebradas viene la vida; Tradiciones. Fiesta para el alma; Personajes. La vestidora de las cruces de mayo; Vida Misma. El abuelo y las aves agoreras. Cuando te despierta el Pichuncho; Sabores de la madre tierra. La guatia con papas Chiquiza. Las kalatantas de la abuela Emilia y La alfalfa cultivada por Paulino.

La directora del proyecto, Mónica Navarrete dedicó el libro a la comunidad de Saxamar “que nos abrió sus puertas y el corazón, aportando un legado nacido de sus historias contadas, tradiciones vividas y lugares visitados. Nace de la visita a esas quebradas donde los cerros marcan un zigzag de primeros y segundos planos, en que se guardan los secretos que escuchamos de boca de quienes habitan los caseríos poblados a 132 kilómetros de Arica”.

“Este libro registra todo un proceso de conocimiento del otro, donde las relaciones de alteridad fueron la base que propició que los integrantes de Saxamar mostraran sus vidas, las que se nutren de los cerros tutelares en el centro de la precordillera”, indicó Maycole Salamanca, Director Regional de FOSIS.

La periodista que tuvo acceso a esta comunidad desde muchos puntos de vista, indicó que “cada persona que habita este territorio es portador de su relato, donde el día y la noche, el cielo y la tierra, los rituales ancestrales y el trabajo colaborativo, son parte de la trama de sus acontecimientos. En este texto compartiremos algunas de las conversaciones que surgieron en la intimidad de la iglesia, o en la preparación de una guatia, cuando la apertura del alma convocó las palabras justas para trasmitir lo vivido en años de existencia. La sabiduría ancestral, el sincretismo religioso y las familias que habitan este territorio, merecen nuestro ferviente respeto, porque escribir una historia y quedarse cerca de sus raíces es sólo para quienes llevan en la sangre el amor a la madre tierra”.

Finalmente, Ada Rivas manifestó su interés de entrar a capas más profundas de la comunidad en la que trabajó, pues las 15 personas que habitan en forma constante en este lugar, cuentan con un legado de tradiciones y conocimiento ancestral que no debiera perderse ni quedar en relatos orales. “La idea es salvaguardar el patrimonio cultural inmaterial de esta comunidad y las otras que forman parte de los pueblos de la precordillera, donde existe una tremenda riqueza de formas de pensar y vivir, basadas en la ancestralidad, aún sin delatarse”.