Proponen extender el plan de salud de la madre al hijo que está por nacer

senador_ossandon_proyectoActualmente sólo las madres embarazadas estarían cubiertas por sus respectivos planes de salud, pero no ocurriría lo mismo con los hijos que llevan en su vientre. Es por ello, el que senador Manuel José Ossandón presentó un proyecto de ley para hacer extensible el plan de salud de la madre al hijo que está por nacer, desde el momento mismo de la concepción y hasta el momento en el que deba proceder a inscribirse en Fonasa o la Isapre correspondiente.

La iniciativa que deberá ser estudiada por la Comisión de Salud del Senado propone modificar el artículo 136 del decreto con fuerza de ley N° 1 de 2006, del Ministerio de Salud, que fija el texto refundido, coordinado y sistematizado del decreto ley N°2.763, de 1979, y de las leyes N°18.918 y N°18.469, en lo referente a los beneficios del que está por nacer.

Según explica el senador en su proyecto, la Ley N° 18.933 que contiene el régimen de prestaciones de salud no contempla como sujeto de prestaciones al niño o niña que está por nacer, pues sólo considera como beneficiaria a “la mujer embarazada aun cuando no sea afiliada ni beneficiaria, y el niño hasta los seis años de edad, para los efectos del otorgamiento de las prestaciones”.

Agrega que “una de las razones para esta exclusión del nasciturus se debe al hecho que hace algunos años atrás no se creía posible efectuar intervenciones intrauterinas exitosas que no comportasen la muerte del feto. Por lo tanto, se asumía que las prestaciones básicas de salud entregadas a la madre durante el embarazo cubrían también todas las necesidades del hijo”.

Sin embargo, explica el proyecto, han sido tal los avances de la medicina que actualmente hay casos de enfermedades que se pueden operar “in útero”, como la patología del mielomeningocele, más conocido como espina bífida, que es un defecto del nacimiento que afecta al sistema nervioso central. Consiste en una anomalía en la que los huesos de la columna no se forman completamente, lo que hace que la médula espinal y los tejidos que la recubren salgan por la espalda del niño. Se estima que cada año nacen en Chile aproximadamente 100 niños con espina bífida, de los cuales el 5% son mortinatos.

Asimismo, señala que en algunos casos, el hecho de no operar estas malformaciones del feto dentro del útero materno puede traer aparejadas consecuencias irreparables e incluso la muerte al momento de su nacimiento. Muchas personas con espina bífida necesitarán dispositivos de ayuda, como aparatos ortopédicos, muletas o sillas de ruedas. Además estos niños están propensos a desarrollar dificultades de aprendizaje, problemas urinarios, intestinales e incluso hidrocefalia. Por todo esto, la modalidad de cirugía debe realizarse antes de las 25 semanas de gestación.

Es por ello, que el legislador sostiene que “es imperativo actualizar la normativa vigente en materia de tratamientos y enfermedades, con el fin de asegurar la dignidad y calidad de vida de las personas, en especial de los niños y niñas no nacidos”.

Recordó que hay que tener presente que existe un fallo judicial pronunciado por la Corte Suprema relacionado con la materia, donde se determinó la obligatoriedad por parte de la Isapre Cruz Blanca S.A. de costear una cirugía intrauterina con la finalidad de superar y corregir el problema de la espina bífida (mielomeningocele) en un nasciturus.