PDI y Conaf en campaña para evitar quemas arbustivas en valles y altiplano de Arica (Video)

La Brigada Investigadora de Delitos contra el Medio Ambiente y Patrimonio Cultural (Bidema), con apoyo de la Corporación Nacional Forestal (Conaf), realiza una campaña para evitar la quema de especies arbustivas de la Región de Arica y Parinacota, principalmente pastizales de los valles y yaretas del altiplano.

Esta iniciativa se enmarca en una campaña mayor contra los incendios forestales que lleva adelante la PDI titulada “Bosque Seguro” y que tiene como objetivo contribuir a la disminución de la cantidad de estas emergencias ambientales que cada año afectan a nuestro país.

Respecto de las quemas de pastos, éstas siempre deben ser avisadas con anticipación a la Conaf, para que reciban la respectiva autorización, indicó el subcomisario de la Bidema, Cristian Hernández, quien precisó que “el problema de los valles de Lluta y Azapa es que muchas veces no se da cumplimiento a esto y las quemas también afectan la convivencia entre vecinos”.

En cuanto al incendio de la yareta, especie protegida en la Ley de Bosques, el oficial explicó que en la actualidad existen investigaciones en curso, instruidas por la Fiscalía, que cuentan con el apoyo de expertos de Conaf, “para determinar en qué condiciones se dio la quema”.

En el contexto de esta campaña, detectives de Bidema y funcionarios de Conaf entregaron información a las personas en el paseo 21 de Mayo, centro de Arica, principalmente orientada a evitar la ocurrencia y propagación de fuegos y ayudar en la investigación de incendios intencionales.

En Chile, el 99% de los incendios forestales son causados por el hombre, por negligencias, descuidos en el uso del fuego o por mala intención.

En la legislación nacional, el originar un incendio es considerado un delito, independiente de la causa por la que se haya originado.

En www.conaf.cl un incendio forestal es un fuego que, cualquiera sea su origen y con peligro o daños a las personas, la propiedad o el ambiente, se propaga sin control en terrenos rurales, a través de vegetación leñosa, arbustiva o herbácea, viva o muerta. Es decir, es el fuego que quema árboles, matorrales y pastos, entre otros. Es un fuego injustificado y descontrolado en el cual los combustibles son vegetales y que, en su propagación, puede destruir todo lo que se encuentre a su paso.