Orlando Vargas: El Viejo Pascuero parecido al Rey Mago Baltasar

Orlando Vargas, Ovapi, conduciendo el camión-trineo que lleva dulces y regalos a los niños de Arica.

Años lleva Orlando Vargas, Ovapi, entregando un momento de alegría y felicidad a los niños en las vísperas navideñas…llueve o truene allí estará con su camión trineo junto a papá Noel. En Arica no llueve ni truena, pero este viejo Pascuero que debiera vestirse de Baltasar, el rey mago que visitó a Jesús, salió igual este año, pese estar aquejado de una tremenda gripe…pero allí estaba…los niños primero y yo después nos contó.

Conversamos con Orlando vargas, y le preguntamos cómo nace esta idea de salir los días previos a la Navidad a entregar regalos y golosinas a los niños. Nos cuenta: “Esto nace por allá por el año 1962, yo tenía 8 años, Arica era puerto libre y había mucho dinero. El dueño de una importadora, don Gino Rossi, quien era bombero, salía en un Vollkswagen rojo, descapotable, él vestido de pascuero y le lanzaba dulce a los niños. Yo vivía en Rómulo Peña con Caupolicán y me recuerdo clarito, haber corrido casi como dos kilómetros recogiendo dulces detrás del auto”.

“Como a los 14 o quince años me dije, cuando sea mayor y pueda, voy a repetir esta acción tan generosa y se me quedó en mi disco duro…y el año 1996, con Ovapi ya maduro, salíamos en una camioneta Suzuki con un viejo pascuero y unos duendes. Esto creció con la radio Puerta Norte y ya pasaron a ser sobre siete mil juguetes, y así hemos mantenido una tradición de ser el único carro que para en cada esquina de la población que visitamos y le entregamos dulces y juguetes a los niños”.

¿Qué sientes al realizar esta actividad?
“Esta emoción del espíritu navideño se siente allí. Aquella persona que no está ahí parada y no ve ese encuentro que tiene el niño con el viejo pascuero, se pierde el sentimiento del espíritu navideño que flota ahí y esas emociones no se pagan con ningún dinero del mundo”.

¿Qué te lleva a hacer esto, Orlando?
Yo comencé recogiendo dulces en la calle también desde muy pequeño y cuando uno tiene algo más que otros, debe compartirlo, eso lo llamo equidad y yo lo comparto con creces y creo que esta historia va a seguir con mis hijos, ellos se suben al camión y también lo hacen. Espero que cuando yo ya no esté, mis hijos continúen con esta tradición”.

“Yo siento que cada año se renueva mi espíritu navideño y mi espíritu de solidaridad, cuando veo que a un niño le brillan los ojos y le canta al viejito pascuero que se portó bien en el colegio y se portó bien con la mamá y recibe una lluvia de dulces, es una cosa hermosa que no la disfrutan todas las personas”.

“Quiero aprovechar la oportunidad que me da AricaMia, para enviarle a todos los ariqueños un saludo de Navidad y que el año que se aproxima sea lleno de bendiciones, trabajo, logros y prosperidad”. Finalizó.