Mujeres atacameñas de Lasana producirán ancestral té de zanahoria

te_zanahoria_lasanaUna infusión orgánica, ecológica, de color castaño oscuro, sin colorantes ni saborizantes, con un sabor y aroma que dejan en el paladar una sensación de frescura y placer. Así será el té de zanahoria de Lasana, producto que comenzarán a elaborar y comercializar un grupo de 9 mujeres atacameñas de este valle de la Provincia de El Loa.

La iniciativa, con el apoyo de la Fundación para la Innovación Agraria (FIA) y ejecutada por la Corporación de Desarrollo de la Provincia de El Loa, PROLOA, la Asociación Indígena Atacameña de Mujeres Quillantay y Minera El Abra, inauguró su planta procesadora piloto, con la cual se espera estandarizar la producción de té de zanahoria, el cual se orientará a nivel comercial hacia un mercado gourmet, compuesto por consumidores que privilegian calidad y exclusividad por sobre el precio y avanzar hacia la obtención de la denominación de origen del producto, sin perder la raíz étnica ni la costumbre ancestral en su proceso.

Para lograr el posicionamiento y comercialización del producto, el proyecto considera el aprovechamiento de hoteles y restaurantes de la región y la participación en ferias y eventos promocionales.

“El fin es lograr una innovación productiva competitiva en el corto plazo, así como permitir el aprovechamiento y valor agregado de la producción de zanahorias del valle de Lasana, la cual permitirá generar una fuente de ingresos estables a partir de la venta del producto en sus diferentes variedades y formatos” señaló la ejecutiva FIA y encargada del proyecto, María José Alarcón.

Al respecto, la Presidenta de la Asociación de Mujeres Quillantay de Lasana Grabiela Yere, señaló “este proyecto es muy bueno porque somos pequeñas agricultoras que tenemos una cosecha de zanahorias que a veces no se vende bien, entonces es una alegría que haya resultado”.

Opinión similar tiene Eufemia Pérez, secretaria de la asociación; “Estoy muy contenta porque ya tenemos la planta, pero lo más importante ahora es llegar al comercio, tener donde vender este producto que nos permitirá tener una mejor calidad de vida y sustento para nuestro hogares y nuestras familias”.

Entre las ventajas de esta planta procesadora está que además de no perder la raíz indígena, se mejorará la calidad ya que no tendrá el sabor ahumado que tenía el té de zanahoria cuando es tostado de manera artesanal.

Asimismo, la zanahoria de este valle tiene cualidades que la diferencian como el tamaño, color y sabor dulce debido a las temperaturas existentes en el desierto.

Beneficios de la zanahoria
La zanahoria es muy utilizada como recurso terapéutico por su amplia riqueza en vitaminas y minerales. Ayuda a disminuir problemas relacionados a la falta de apetito, entrega energía corporal, mejora enfermedades de la piel y por ejemplo, por su contenido en fósforo, es un buen alimento para personas con cuerpos y mentes cansadas actuando como inhibidor de los nervios y de malestares parecidos.

Es uno de los vegetales más usados por personas que tienen anemia y padecen depresión. Asimismo, esta verdura es usada por quienes sufren cólicos estomacales y estreñimiento.

Posee funciones diuréticas por ello es recomendable para quienes tienen problemas para orinar y por su propiedad llamada emenagoga ayuda a agilizar el proceso de menstruación a las mujeres que son irregulares en su ciclo o las que sienten dolores muy fuertes post y pre menstruales.

Tonifica la piel por su alto contenido en vitamina A, previene el envejecimiento celular, fortalece la vista, tiene poder antioxidante y cuida el sistema respiratorio, ya que mezclada con miel o jugo de limón alivia la congestión.

Estas cualidades de la zanahoria, entre muchas otras, refuerzan el valor de esta iniciativa única en las zonas indígenas atacameñas, quechuas y aymaras del Norte Grande, porque se elaborará un producto con alto valor agregado y que entregará una fuente de sustento a las mujeres atacameñas del Valle de Lasana quienes además serán capacitadas en administración, marketing y funcionamiento legal, para que puedan manejar su negocio en forma autónoma.

Respecto del aporte a la conservación de las costumbres indígenas de esta iniciativa la ejecutora, Antonieta Chacano expresó; “Estamos rescatando la cultura del Alto Loa porque el té de zanahoria es un producto ancestral que se produce de generación en generación y que se estaba perdiendo. Hoy, por sus atributos especiales, podremos colocarlo en mercados más formales y tiendas de productos gourmet.”

Al respecto Ximena Martel, Gerente General de Proloa dijo; “El té de zanahoria es parte de un objetivo más macro para esta comunidad indígena de Lasana, junto con potenciar su denominación de origen, queremos asociar este producto al turismo y generar un mayor impacto social y productivo. La asociación de mujeres ha sido la protagonista de este proyecto y este tipo de apoyo a través de FIA, que fomenta la innovación, nos permite mantener la agricultura en nuestra zona, más aún es el desierto más árido del mundo”.