Miembros de la Academia de la Lengua Aymara buscan un lugar definitivo para sus actividades culturales y de difusión

lengua_aymaraRepresentantes de la Academia Nacional de la Lengua Aymara, se reunieron con el alcalde Salvador Urrutia en el salón Fundación, quienes solicitaron sus gestiones para conseguir una sede que les permita desarrollar sus actividades culturales y pedagógicas, relacionadas con el rescate y la difusión de la lengua vernácula de nuestros ancestros.

Las posibilidades concretas y en el corto plazo para estos estudiosos de una lengua prehispánica tan rica como es la Aymara, se reducían a contar con una sala dentro de algún establecimiento municipal, como la Escuela Tucapel, que hasta ahora les ha dado albergue.

Rosa Flores Tancara fue una de las integrantes de esta comitiva cultural y se refirió a la importancia del rescate de esta lengua: “Nuestros abuelos nos transmitieron sus enseñanzas, su cultura, sus raíces, y no queremos que eso muera. Necesitamos que viva para siempre”.

Las autoridades edilicias fueron más allá de entregarles un espacio dentro de una escuela, ofreciendo su apoyo total para que este tipo de instituciones cuente con un lugar mucho más estable y definitivo.

“La lengua aymara tiene que ser apoyada y felizmente tenemos esta academia. Ellos quieren darle mayor vida y presencia la lengua autóctona. Hablamos en concreto de cómo potenciar la infraestructura al servicio de la Academia. Sobre cómo desarrollar un proyecto mayor construir una infraestructura permanente, ligada a otras actividades”, subrayó el Alcalde Salvador Urrutia.

El concejal Daniel Chipana, conocido difusor de la cultura aymara, también entregó su apoyo a esta institución.
“La solución de sus problemas concretos pasa porque nosotros como municipalidad patrocinemos a esta institución para que puedan tener un lugar definitivo y que ya no tengan que ir de un lado a otro. Vamos a buscar un lugar donde la academia tenga sus propias salas de clases y eso lo vamos a hacer en el corto plazo”, dijo Chipana.

El lenguaje de los pueblos es la forma más potente de expresión cultural, según los expertos, antes que la música, la pintura u otras formas de arte. La forma en que vestimos al pensamiento con los ropajes del verbo, el modo en que las ideas se convierten en palabras, nos habla de la riqueza del acervo cultural de todo un pueblo, como es el caso de nuestro pueblo Aymara.