Mensaje a los HOMBRES de Chile en un 8 de Marzo 109 años más tarde

Queridos HOMBRES,

Llegado el año 2017 de la era cristiana, las mujeres de Chile hemos aprendido a arreglar enchufes, colgar cuadros; conducir autos, camiones, grúas, aviones; usar el computador, entender manuales; y hemos ido a la universidad y ahora somos especialistas que trabajamos junto a ustedes en los hospitales, en la minería, en obras civiles, podemos manejar camiones, buses, aviones. Y si hace falta preparamos una rica comida, vamos a la reunión del colegio de nuestros hijos, les ayudamos con las tareas y podemos pegar un botón.

Para ser felices sólo nos hace falta que ustedes entiendan que se tienen que poner a nuestra altura. No nos pidan más que lo que ustedes pueden hacer. Si trabajamos, hagámoslo por igual. Ambos dentro y fuera de la casa, que nada justifica que exista brecha salarial ni zancadillas en los ascensos culpando la maternidad.

Les quiero comentar que lo que dijo el eurodiputado es una mentira, la fuerza física cada día hace menos falta, gracias a que hemos avanzado en el diseño y uso de máquinas, y en cuanto a inteligencia ¿sabrá este señor que usamos los dos hemisferios y él sólo uno? Quizás también le funciona a medias.

Mañana se cumplen 109 años desde que murieron 146 mujeres en una fábrica textil en Nueva York, y todo porque pedían mejoras en sus condiciones de trabajo y en sus sueldos. ¿Parece mentira, verdad?

Qué les parece si ahora ustedes nos hacen un regalo, ayúdennos a ir acortando las brechas que se producen en el mercado laboral, hagan nuestro discurso parte del de ustedes, sean protagonistas del cambio, como ya lo fuimos muchas de nosotras. No nos tengan miedo, no queremos ser más, ni siquiera decimos que somos iguales, ni que es nuestro derecho, sólo buscamos igualdad de oportunidades.

Entonces tendrá sentido que un día 8 de Marzo sea una celebración y nos regalen flores, chocolates, conciertos y esas cosas que se supone nos gustan… y quizás creemos el día del HOMBRE, del HOMBRE con mayúscula porque tenemos ganas de dejar atrás al hombre con minúscula, y a veces a las mujeres con minúscula que no nos hacen ningún favor.
Quizás el 2018 tengamos algo que celebrar y no conmemorar.

¡¡Feliz día para todas y todos!!

Amparo Carmona