Machaq Mara científico en Belén a 3.240 msnm

Machaq Mara,Año Nuevo Aymara, en Belén
Machaq Mara,Año Nuevo Aymara, en Belén
Un Machaq Mara diferente al que se realizó en otros puntos de la región, es el que se desarrolló en la localidad de Belén, comuna de Putre, a más de tres mil metros de altura.

En este, que por primera vez se dio la bienvenida al año nuevo aymara, se contempló además, una visita a sitios que heredó la comunidad de anteriores culturas, y otros influenciados por la presencia incaica.

En la víspera, jóvenes de la Fundación de la Superación de la Pobreza, quienes coordinaron la actividad central, junto a habitantes, dirigentes de la junta de vecinos y del club de adultos mayores, participaron de una visita a las ruinas que circundan al hermoso poblado.

De esta forma, se llegó a las inmediaciones de Incahullo, que muestra los vestigios de lo que habría sido un calendario horizontal incaico, y contiguo, un observatorio astronómico llamado ushnu, para continuar al lugar denominado Guaiguarane, que entre sus características, posee más de 600 viviendas circulares.

CALENDARIO HORIZONTAL
Tras la víspera, que consideró un conversatorio de la conmemoración y significado de un nuevo año, se dio paso a la observación desde las ruinas, y constatar, si los primeros rayos solares coincidían con los vestigios antes mencionado, punto al que llego el doctor en arqueología, Thibault Saintenoy, con el fin de hacer mediciones a este respecto.

“Hemos venido esta mañana para dos cosas que es el solsticios de junio 21 y hay un edificio bastante interesantes que tiene 2 ventanillas y doce hornacinas que para algunos piensan podría haber sido dispositivos calendárico para hacer observaciones y fechas”, expresó el científico.

Lo anterior, permitió corroborar que la presencia de este tipo de vestigios, parte de un gran complejo, concede un gran valor al entorno y al propio poblado, que lo hace único a nivel país.

“Tuve la oportunidad de participar de un estudio y catastro de emplazamientos prehispánicos en la cuenca de Azapa y en donde la cuenca de Belén o microcuenca de Belén, o valle de Belén, concentra la mayoría de asentamientos prehispánicos”, agregó el joven arqueólogo Rubén Santos.

DESTACAN ACTIVIDAD
Para la comunidad, el hecho de que se asuman actividades como la propia celebración del año nuevo, con un componente de carácter científico es destacable.

“Aquí obviamente hay un trabajo gigante y comunitario y justamente estos vestigios que captaron este grupo de profesionales es claro y necesario incentivar a la comunidad y concientizarla de que justamente mediante la historia se puede recuperar la identidad de este pueblo”, manifestó Carolina Poveda, joven habitante belenense.
A su vez, Zacarías Gutiérrez, antiguo habitante del hermoso poblado, en torno a lo que fue formar parte de la conmemoración de Machaq Mara expresó que “fue muy bueno empezando este año, y el próximo va a ser mejor”.

NUEVOS ESTUDIOS
Desde el punto de vista de la observación y funcionalidad de los vestigios, y la relación con la posición del sol, en especial en solsticios y equinoccios, estos proseguirán, hasta hallar una respuesta a una serie de interrogantes que especialistas en la materia esperan develar.

En lo inmediato, lo que se persigue es demostrar el valor de cada uno de los sitios arqueológicos, que suponen a Belén como la mayor depositaria de vestigios Incas, a diferencia de otros poblados de la región y del país.