Los Asistentes de Aula de la Educación: Los parientes pobres del sistema educacional chileno

Mucho auge durante la administración del ministro de educación Joaquin Lavín, se le dio a quienes quisieran estudiar pedagogías y más auge e importancia aún, le dio el ministro, a los jóvenes que quisieran estudiar carreras técnicas: “Chile necesita técnicos”, repitió incansablemente, sin embargo, la cruda realidad nacional, mostró rápidamente que seguir una carrera técnica, significaría vivir toda la vida con una renta que se empinaría apenas por sobre el sueldo mínimo.

Trasladando este mismo ejercicio a la educación, nos encontramos con los Asistentes de la Educación, nombre con que se designa a todos quienes trabajan en un establecimiento educacional sin ser docentes, nos referimos a los inspectores, auxiliares y a técnicos superiores en educación especial. Nos vamos a referir a estos últimos, ya que cumplen una muy importante función en los nuevos programas educacionales que se han estado incorporando a la educación chilena (PIE) y que dicen relación con la integración de los menores con necesidades educativas especiales, entre los que se encuentran down, sordos, ciegos, autistas, asperguer, etc.

La actual legislación paga a cada colegio que recibe alumnos especiales, tres veces la USE, por la que se recibe por un alumno común, para lo cual el colegio, debe implementar una unidad especial multidisciplinaria para atender adecuadamente a los alumnos con necesidades educativas especiales (NEE), donde se deben incorporar psicopedagogos, psicólogos, técnicos superiores en educación especial, etc.

En la práctica, quienes asumen la verdadera responsabilidad de estos menores, son los técnicos, quienes comparten con ellos durante toda la jornada escolar en aula, supliendo las deficiencias que los menores presentan.

El equipo multidisciplinario, atiende por horarios a los menores NEE, pero quienes comparten el día a día, son indudablemente los técnicos, quienes se mueven en lo que podríamos llamar la tierra de nadie. No están considerados dentro del estatuto docente, porque no son profesores, y los han asimilado al estamento de los asistentes de la educación, donde se encuentran los auxiliares, inspectores y técnicos, siendo, sin embargo, ellos, quienes aportan diariamente a la función educativa de los alumnos con NEE.

Quizás las disparidad mayor se vea reflejada en sus condiciones labores y renta. En los contratos de los técnicos, existe una cláusula donde se le definen sus funciones y además una que se considera abusiva, según dice a la letra en su artículo primero: “El trabajador se compromete a realizar el trabajo de Asistente Técnico y/o Pedagógico, en el “Programa Integración” del DAEM, o cualquier otra labor que le encomiende el Empleador o sus Jefes Directos…” donde se les puede asignar arbitrariamente funciones que no tienen ninguna relación con la función educativa que ellos desarrollan, teniendo estudios superiores, que los diferencia absolutamente de los inspectores y de los auxiliares, sin embargo comparten el mismo nivel de rentas, es decir superando apenas el sueldo mínimo.

Las funciones diarias que cumplen los técnicos de la educación, es la asistencia en aula con los alumnos NEE, incluyendo muchas veces la adaptación de los contenidos curriculares, tarea que debe ser, según las normativas del Ministerio de Educación, una tarea de un equipo docente multidisciplinario, donde se establezca claramente, cuales son los objetivos que se quiere lograr con estos menores. A modo de ejemplo, ¿Qué deseo que aprenda en física un alumno down?…¿Calcular la velocidad de un móvil o simplemente que tenga el concepto de velocidad?

Mientras no se tenga claro, qué es lo que se quiere obtener de los alumnos NEE en su incorporación al sistema educacional, la mayoría de los técnicos seguirán ejerciendo una función de “nanas”, realizando adaptaciones curriculares, sin ser docentes y siendo asignados al arbitrio de algún superior a realizar otras funciones alejadas de su preparación profesional.

Mientras tanto, ellos seguirán en la tierra de nadie con un sueldo mínimo, cumpliendo con una tremenda responsabilidad, que es la de sacar adelante a un menor con capacidades diferentes. Es hora de reparar esta anormalidad. Una pregunta a los padres de los menores NEE: ¿Con quien se relaciona diariamente usted respecto a su hijo…los profesores de aula o el técnico que lo tiene a su cargo?

Más grave aún es el caso de las vacaciones. Mientras los docentes se toman vacaciones de invierno y extensas vacaciones de verano, los técnicos superiores en educación especial, sólo tienen los quince días de vacaciones de verano, sin embargo no se considera que ellos permaneces durante el año lectivo en aula junto a sus alumnos asignados, es decir una labor docente y de asistencialidad, que sin la presencia de ellos, no sería posible incorporar a alumnos NEE y es lo que ocurre actualmente en todas las escuelas municipalizadas en Arica. Todos de vacaciones, menos los técnicos superiores en educación especial, porque son considerados simples empleados, sin tomar en cuenta su actividad que es tan comprometida como la de un docente, con el agregado que deben guiar, enseñar e instruir a los alumnos con necesidades educativas especiales. Como corolario es posible entender, entonces, que sin vacaciones justas y un sueldo similar al sueldo mínimo.