La obligatoriedad del uso de la mascarilla, llevó a dos ariqueñas a un nuevo emprendimiento

Los momentos de pandemia y las recomendaciones entregadas por las autoridades de Salud, no pasaron desapercibidas para un par de ingeniosas e inquietas ariqueñas. La necesidad de generar recursos debido a las cuarentenas y la obligatoriedad de llevar puesta las mascarillas, las llevó a poner manos a obra, sentarse en sus queridas máquinas de coser y el conocimiento de telas y filtros, pronto dieron sus resultados.

Graciela Valenzuela junto a su amiga Angélica Galleguillos comenzaron un día a confeccionar mascarillas para sus familiares y luego se sumaron los vecinos, y como vieron que la cosa lentamente comenzó a dar resultados y empezaron a llegar los pedidos para los familiares de los vecinos y aprovechando el conocimiento de las telas y la calidad de sus confecciones, de la noche a la mañana, comenzaron a fabricar mascarillas de los más diversos tipos.

Pronto, los dieños comenzaron a aflorar como por arte de magia, diseños para niños, adultos, especial para mujeres, colores y tamaños.

Averiguaron cuales eran las mejores telas y filtros para confeccionarlas y finalmente diseñaron modelos con TNT que es un excelente filtro y además son lavables y por ende reutilizables.

Como tenemos familiares carabineeros, les hicimos una del color apropiado y luego sus compañeros comenzaron a hacernos pedidos al respecto, lo mismo ha ocurrido con parientes militares.

Quienes estén interesados en adquirir nuestros productos, lo pueden hacer por internet, específicamente por facebook en mi página Graciela Valenzuela. Allí hacemos el contacto y contestamos todas las inquietudes, precios, calidad, diseños, etc.

Nuestras mascarillas, gracias al filtro, han pasado eficientemente todas las pruebas al respecto, es un producto de muy buena calidad, no se traspasa el agua gracias al filtro que utilizamos.