Jardín Infantil Caperucita crea huerto sustentable para desarrollar la indagación científica desde tempranas edades

Con unos canastos de mimbre en las manos, uno a uno los párvulos del Jardín Infantil Caperucita de la Junta Nacional de Jardines Infantiles (Junji), van pasando por el huerto, acercándose a los tomates que están listos para ser cosechados. Las pequeñas manitos sacan el fruto, mientras las educadoras los felicitan. Más allá, plantaciones de morrones, berenjenas y cilantro, esperan el momento de ser extraídos.

En el 2015, la educadora Paulina Céspedes llegó al establecimiento. Recuerda que en ese entonces, el espacio que hoy alberga al huerto estaba abandonado, lleno de rocas. Con el apoyo de personal del jardín y los apoderados, se dieron la tarea de remover piedras y preparar la tierra, que tiempo después comenzó a dar sus frutos.

Hoy son varios los productos que se cosechan. Pero no solo eso, ya que el jardín también permite el aprendizaje in situ de los niños e incluso, la degustación de las verduras que han crecido en ese espacio que años atrás estaba desatendido.

“Se nos ocurrió la idea de crear este huerto para que los niños tuvieran la posibilidad de explorar en su entorno. Los hacemos partícipes del cultivo, de la cosecha y hacemos degustaciones con los mismos productos que sacamos, realizando actividades junto a ellos”, dice la educadora, quien además trabaja con las técnicas Sue Len Rojas y Cecilia Guarache.

Caperucita es un jardín intercultural con enfoque medioambientalista. Los apoderados ganaron el Fondo de Protección Ambiental (FPA) de la Seremi de Medio Ambiente que les permitió adquirir una compostera y reutilizar los desechos de la cocina, generando menos basura. De este modo, utilizan el compostaje en el huerto y también lo comparten con la comunidad. “Hay varios niños hijos de mamás que trabajan en los valles y tienen la posibilidad de explorar ese entorno y el proceso ya lo han visto. Los que no, pueden conocerlo ahora gracias a este proyecto”, agregó la profesional

Exploración e Indagación
Paulina Céspedes es una de las participantes del Programa de Indagación para Primeras Edades (PIPE), que impulsa Explora, del Ministerio de Ciencias, Tecnología, Conocimiento e Innovación y que ejecuta la Universidad de Tarapacá. Esta iniciativa tiene por objetivo entregar herramientas a equipos educativos y técnicos, así como a niñas y niños de Educación Parvularia, para estimular y apoyar el desarrollo del pensamiento científico en las actividades que realizan, empleando para ello un enfoque de pedagogía indagatoria, potenciando el desarrollo de habilidades del pensamiento científico y habilidades transversales que les permitan desenvolverse como ciudadanos activos y responsables.

En ese sentido, la educadora reconoció que PIPE es un apoyo a su trabajo en el establecimiento y en el huerto, ya que le permitió trabajar con los niños la exploración y el pensamiento mediante las preguntas. “Los traemos al huerto y los hacemos ver el proceso completo del crecimiento de la planta, analizando desde la semilla al fruto final, todo mediante la indagación”.

Agregó que con el programa han podido aplicar actividades a pequeños de todas las edades, ajustándolas a sus necesidades. “PIPE es un gran aliado, incluso ahora queremos implementar un insectario con los bichitos que hay en el jardín y así los niños vayan también explorando e indagando en esto”, dijo.

Recuperando espacios
El jardín infantil Caperucita se ubica en calle Las Chépicas en la Población Chile. La directora del establecimiento, Catherine Villanueva, mencionó que en las afueras del recinto, había un sector que fue tomado como microvertedero. Durante la pandemia y mientras el establecimiento estuvo cerrado a sus estudiantes, en el lugar se depositaron escombros y basura, dándole un aspecto muy descuidado.

“Llegó el momento en que debíamos regresar a la presencialidad en nuestro jardín y ese espacio no nos beneficiaba en nada. Llamamos a los vecinos, nos juntamos con el presidente de la junta de vecinos, activamos las redes de apoyo con la Dirección de Prevención y Seguridad Humana (Dipreseh) de la municipalidad, la Agrupación Planeta Verde y Conaf y nos organizamos armando mesas de seguridad para ir al rescate a esta área que está externa al jardín. Con la ayuda de los vecinos y los apoderados por primera vez se puede ver el jardín de una manera armoniosa”.

El lugar ahora luce con plantas y macetas, dándole vida al sector y en beneficio directo de los niños y sus familias, así como también de los vecinos de la población.

La directora de Explora Arica y Parinacota, Mónica Navarrete mencionó que “desde el programa Explora felicitamos a la comunidad del Jardín Infantil Caperucita ya que, a través de instancias como estas, se va creando conciencia social sobre la importancia del entorno y su vinculación con el cuidado medioambiental. Estamos comprometidos como programa con la hermosa tarea de quienes forman a los más pequeñitos de nuestra región”.

Por otro lado, Alan Quispe, encargado de PIPE en Arica y Parinacota, expresó que son 70 participantes, entre educadoras y técnicas en Educación Parvularia de zonas urbanas y rurales de la región que han participado activamente a lo largo del programa, mediante talleres lúdico-interactivos.

“Pese a la complejidad geográfica de nuestro territorio y el contexto epidemiológico al que se enfrentan diariamente en el aula, han salido adelante exclusivamente por los niños y niñas. Por aquello, destacamos profundamente el rol y el quehacer pedagógico diario que tienen con el material científico que se les ha estado y seguirá proporcionándose a lo largo del año 2021”.