Experta de U. del Pacífico entrega Decálogo para papás primerizos en el primer día de clases

primer_dia_clasesSegún la directora de la Escuela de Psicología (Visión Humanista Transpersonal) de la Universidad del Pacífico, Mariana Fagalde, los sentimientos de angustia de parte de los papás son normales en los primeros días de clases de sus primogénitos.

Para ayudar a los padres a afrontar de manera adecuada este importante paso, la experta recomienda lo siguiente:

1. Escuchar y sobre todo aceptar las emociones, sentimientos y fantasías emergentes. Es fundamental tener confianza y saber que se trata de un tránsito necesario, de un crecimiento que fortalecerá al niño y a su familia.

2. Preparar la rutina con el objetivo de evitar situaciones estresantes. Dejar previstos desayunos, horarios, traslados, colaciones, uniformes escolares, etc.

3. Compartir con el niño la mayor cantidad de información relevante, dando espacio para que pregunte, aclare dudas y exprese sentimientos, ya que para los niños es muy importante entender lo que está sucediendo a su alrededor y aquello en lo que está implicado.

4. Transmitirle al niño que ellos como padres están disponibles para acompañarlo, contenerlo y apoyarlo en este tránsito hacia la vida escolar. Mostrarse sensible, empático y regalonear un poco más que de costumbre, con un rico desayuno o colación, con un cuento, etc.

5. Es fundamental valorar y validar las características de cada niño, reconocer su singularidad y fortalecer su potencial. Desde ahí, asumir las tareas y desafíos escolares.

6. Preparar para la entrada al colegio significa amar y confiar en el niño, en su manera de ser, en sus recursos, en su singularidad, y en ese marco darle toda la información relevante para que entienda el proceso que está viviendo.

7. Establecer un vínculo con los profesores, que sea adecuado a la cultura del establecimiento educacional. Es importante mantener un diálogo fluido con los profesores, que permita orientar la toma de decisiones con respecto a reuniones, apoyos específicos, reorientación escolar, etc.

8. Es clave manejar la ansiedad y no proyectar en el niño nuestras propias frustraciones, dolores o temores.

9. Potenciar el desarrollo del niño, y acompañarlo en la resolución de pequeños problemas o conflictos, sin que sean los adultos quienes los resuelvan.

10. Apoyar, valorar, validar y reforzar las características de cada niño. No criticar, pensando que sería mejor que el niño fuese de una manera distinta a cómo es para que le fuera mejor.