El tren a Poconchile: Entre la aventura, el turismo y la nostalgia (Video)

La excelente iniciativa de ferrocarriles de habilitar el trayecto Arica – Poconchile, de un tren con dos vagones, es quizás una de las buenas iniciativas de esta empresa en el último tiempo.

Se podrá haber concurrido mil veces a Poconchile, debido a su cercanía, pero hacerlo en tren es diferente, es inolvidable, es un viaje que llama a la evocación y a la nostalgia.

El ferrocarril fue uno de los grandes motores de la actividad laboral de Arica. Cientos de familias vivieron y se desarrollaron en torno a este medio de transporte, casi olvidado en estos tiempo de modernidad, donde el sueño del auto propio, el avión y las grandes empresas de buses, más la pavimentación y creación de carreteras, fueron dejando de lado este medio, que a nuestro juicio, jamás debiera haber quedado relegado en el concierto del transporte nacional. Países desarrollados, muestran con orgullo sus trenes de alta velocidad. Es posible recorrer Europa en tren, cosa que no podemos hacer en nuestro país largo y angosto, donde por decisiones económicas, las líneas aéreas dejaron de cubrir trayectos entre ciudades, quedando sometidos solo al transporte por carretera. Si hubiera habido una sola persona con decisiones y visión de futuro, Chile podría contar con una línea férrea entre Arica, que nunca estuvo unida al resto del país por tren, hasta Puerto Montt.

Emotivo fue recorrer la línea férrea durante este fin de semana largo. La emoción de viejos ferrocarrileros, que trataban de simular una sorpresiva lágrima furtiva, al volver a recorrer este trayecto, aunque solo sea por un par de kilómetros, pero ahí estaban.

El típico sonido del silbato de la locomotora, sumado al pitazo del conductor, indicaban a las 10.30 horas en punto del sábado pasado, la partida desde la estación Chinchorro del tren turístico, que lentamente comenzó a desplazarse sobre rieles y durmientes.

El silbato de la locomotora, indicaba en las bocacalles, el paso serpenteante del tren. Vecinos del sector de la población Silva Henríquez, saludaban el desplazamiento de la mole de hierro. Los niños disfrutaban del paso del convoy, un alto en las labores diarias de quienes trabajan en el sector. Un saludo, una mano en alto, un brazo agitado y fotos de celulares saludaban el paso del tren turístico, mientras los pasajeros disfrutaban los compases de diversas canciones de la “nueva ola”.

Las instrucciones entregadas por la guía Claudia Sandrock, dejaban de manifiesto, que nada es al azar. Una refrescante botella de agua, más una barra de cereal, daban la bienvenida a bordo, mientras el conductor comenzaba la tarea de revisar los boletos, y así lentamente se comenzó a internar hacia el valle de Lluta.

El paso frente a los geoglifos, más la experimentada explicación, permitieron desde el tren, conocer la tremenda riqueza arqueológica que posee la región.

Media hora después de la partida, es decir a las 11.00 horas, se detiene en el sector de la colcas, donde se explicó en que consistían y cual era su uso.

De nuevo abordo, siguió el recorrido, hasta su destino: Poconchle. Hora del arribo, 12.30 horas. Todo programado. De allí una visita a la iglesia San Jerónimo de Poconchile, templo que data de 1.605, luego quienes quisieran visitar el cementerio del lugar, lo podían hacer. Este se ubica exactamente detrás de la iglesia. Vale la pena visitarlo, antes que la modernidad termine de transformarlo en bloques de cemento, según se aprecian las construcciones que allí se están levantando. El sector muestra el típico cementerio antiguo, de tumbas en tierra, con sus cruces y coronas de papel, ya ajadas y desteñidas por el sol, que generoso cae perpendicularmente sobre los visitantes a esa hora del día.

Luego a disfrutar del almuerzo, que no está considerado dentro del valor del pasaje. Existen varios restaurantes típicos del sector: Humitas, asados de cordero, de chancho, deliciosas empanadas y por supuesto una contundente cazuela, tanto de ave como de vacuno, sacian el apetito de los visitantes.

En esta oportunidad, quienes viajaron, tuvieron la suerte de concurrir a la Primera Feria Costumbrista de Artesanía y Gastronomía de Lluta, para lo cual, se adelantó el regreso a Arica en 20 minutos. Y Allí llegó el tren. Se detuvo por la misma cantidad de minutos que acortó la estadía en Poconchile y fueron recibidos por Gerardo Espíndola, alcalde de Arica.

Terminada la visita, se reanudó el viaje, llegando a la estación Chinchorro exactamente a las 15.30 horas, cumpliendo con el tiempo estipulado.

Quienes aún no han efectuado el recorrido, los invitamos a hacerlo. Será un viaje inolvidable.