EL DUENDE NEGRO: El golfista y el arquitecto

duende_negroHola mis queridos brujos, esperpentos, tué tués, duendes…espero que estén disfrutando de estos días futbolizados que tienen a medio país soñando pelotas, goles y penales…mis lindas elfinas, sirenas, haditas y nereidas, sufriendo porque les han quitado el control remoto y no pueden disfrutar de las teleseries turcas…vamos a lo nuestro…a un enfrentamiento distinto, entre un aprendiz de golfista y un dinámico arquitecto.

Hace un par de días, pudimos apreciar a un concejal con sendos palos de golf, jugando a ese selecto deportes de las elites nacionales en los hoyos, o eventos, como le llamara la buena moza elfina Ximenita Rincón cuando era intendente de la capital del reino a los hoyos.

Convertido en la versión masculina de Nicole Perrot, el concejal Chinga, salió a las vapuleadas calles de la ciudad con unos palos de golf y unas pelotas que más parecían de tenis que de golf y un caddie que le tomaba fotos.

Ni corto ni perezoso, esta ironía, fue respondida por el arquitecto Arcaya, Director Regional del Serviú, quien con justa razón, le manifestó al golfista que nunca le envió una de las cientos de cartas, que según dice Chinga le han llegado reclamando por los hoyos.

Este duende observando desde su escoba voladora, le encuentra toda la razón a don Juan Arcaya, no se trata solo de criticar, sino también de aportar con soluciones…para eso la municipalidad tiene una bacheadora comprada por supermán, en vez de jugar al golf, interesante sería que el concejal aprendiera a utilizar la máquina. Va al hoyo, lo marca con pintura, mete la pelota en el hoyo y luego lo tapa. Sería un aporte.

El arquitecto en cuestión ha demostrado ser un hombre de terreno. Siempre en la calle, con su casco tomando las medidas del caso y supervisando obras, trabajos, etc.

De todas maneras, esta discusión de los Juanes, se terminará el 24 del este mes cuando ambos tocayos celebren su onomástico, con unos icores espirituosos, digno de ambas autoridades, cuyos efluvios, les harán ver la cosa de otro punto de vista. Se espera que terminen abrazados afirmados a un poste sin luz, de esos que nos tiene acostumbrado el alcalde.

Nos vamos a las cuevas de Anzota, a disfrutar del aquelarre de hoy, entre medio de maquinarias, asfalto, materiales y otras huifas…rápido, mi escoba azul para remontar el vuelo…Clarke…Clarke…

EL DUENDE NEGRO.