El “Delfín” Gálvez y lo positivo de la cuarentena: La familia y la educación interactiva

Ya son 10 días de cuarentena en la ciudad de Arica. Con nuevos casos confirmados en los últimos días, 3 fallecidos y un total de 252 contagiados en la Región, es imperiosamente necesario seguir todos los protocolos, por nuestro bienestar y el de nuestra comunidad Es que esta Pandemia, está lejos de terminar, esperando el “pick” de infectados para fines de este mes de abril.

La situación es bastante seria, y es que, a nivel mundial, todas las grandes potencias están luchando por mantener a raya el Covid-19. La problemática a nivel local, además de sanitaria, es social. Sumando problemas económicos para todas las familias, dificultades para el abastecimiento y una ansiedad que crece, debido al encierro y las constantes noticias de aumento en números, disminuyen de forma progresiva, el estado de animo de todos en el hogar.

“Cómo padres, debemos velar por una buena sanidad mental de nuestros hijos, anclar en ellos, emociones positivas” explica el Profesor, Deportista y Concejal Independiente, Patricio “Delfín” Gálvez. “A pesar de que no estamos de vacaciones, tenemos la oportunidad de generar espacios gratificantes en familia”.

“El verdadero aprendizaje se logra con amor y motivación. Incentivando a la acción colaborativa, donde hago protagonista a mis hijos, dando lugar al pensamiento social, construyendo recuerdos positivos y memorables y reforzando su escala de valores de forma inconsciente”.

“Como padres, tenemos la oportunidad de la educación interactiva en casa, donde podemos jugar, cocinar, bailar, crear, reciclar y reír juntos. Porque los padres NO imponemos ni ordenamos, sino que enseñamos y guiamos. Sin amenazas, pero con motivación” Reveló el Profesor y Deportista.

“Esta pandemia ha reafirmado la importancia de la lucha contra la desigualdad en nuestro País, nos vemos sobrepasados y muchos están sufriendo. Debemos sacar lo mejor de nosotros, la cuarentena se puede trasformar en una oportunidad de reencuentro con nuestros hijos, sin el agobio laboral ni sus jornadas distintas, las que no daban tiempo para juntarnos a compartir.