Director nacional de SENDA: “Debemos dejar de atribuirle propiedades curativas a la marihuana sin sustento científico”

Director Nacional de SENDA, Carlos Charme.

Con la intención de visibilizar el preocupante aumento de consumo de marihuana en nuestro país y específicamente en el ambiente laboral, Distintas autoridades y científicos participaron del Segundo Seminario Nacional “Prevención de los problemas laborales relacionado con el consumo de marihuana”.

La mañana de este miércoles en el edificio de la Fundación Telefónica se realizó el Segundo Seminario Nacional: “Prevención de los problemas laborales relacionado con el consumo de marihuana”. El evento contó con exposiciones de destacados científicos y autoridades, entre ellos, el Director Nacional de SENDA, Carlos Charme, quién se refirió a las altas cifras de consumo de marihuana en nuestro país y a la “irresponsable discusión sobre marihuana medicinal que se ha instalado en nuestro país”.

Los doctores Analiese Dörr, Gabriel Rada y Rolando Chandía, en sus exposiciones, presentaron los efectos nocivos del consumo de marihuana, droga que según los últimos estudios de SENDA es la más consumida entre los trabajadores y escolares de nuestro país. Los deterioros físicos, problemas a la salud o el aumento de la accidentabilidad producto de cannabis fueron parte de las temáticas abordadas.

“El consumo de cualquier droga y en este caso de marihuana no sólo afecta a quien la consume, sino también a su entorno familiar, social y, por cierto, laboral. Una sustancia que altera las capacidades de concentración, anticipación y planificación evidentemente impacta también los ambientes laborales y el desempeño de quienes la consumen. Por eso nuestro llamado es a no normalizar el uso de esta sustancia que es tan dañina como cualquier otra y dejar de atribuirle propiedades que no tienen un correlato en la evidencia científica”, aseguró el Director de Senda, Carlos Charme.

Según el último estudio en población laboral, realizado por Global Partners, la presencia de drogas en los trabajadores de Chile aumentó de un 14,9% a un 20,4% en los últimos dos años. Del total de consumidores, la droga que presentó mayor presencia es la marihuana con un 50%, seguida de la cocaína con un 22,41%.

“Es interesante constatar que desde la primera versión de este seminario se ha ido consolidando cada vez más, de manera clara y firme, la postura de las distintas instituciones en cuanto a utilizar la evidencia científica para tomar decisiones, lo cual es una muy buena noticia para nuestro país. En lo que respecta al supuesto uso medicinal de cannabis o productos derivados, hoy tenemos la certeza de que no existe ninguna enfermedad en la cual los beneficios superen a los riesgos. Creemos que sacar el uso medicinal de la discusión permite una mejor planificación de los esfuerzos preventivos que se están realizando”, explicó Gabriel Rada, director de la Unidad de Medicina Basada en la Evidencia, de la Pontificia Universidad Católica y director de la Fundación Epistemonikos

En tanto la Directora Departamento Psiquiatría y Salud Mental de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile, Anneliese Dörr señaló “me parece fantástico y muy oportuno que se realicen este tipo de seminarios. El ámbito laboral no sólo afecta a quien consume en su trabajo, sino que muchas veces afecta a terceros. La información clara y basada en la evidencia científica es fundamental para poder tomar medidas y actuar de manera responsable, tanto por parte del empleado como el empleador”.

Mientras que el Doctor, Rolando Chandía, indicó que “este seminario tiene como objetivo visibilizar y sensibilizar la gravedad del consumo de drogas en el mundo laboral. Se han hecho evidentes campañas dirigidas a papás y a la sociedad, sobre los efectos que la droga tiene en los jóvenes. Pero hay estudios realizados en los últimos 4 años, 2014 y 2018 de análisis toxicológicos en lugares de trabajos que dicen que el consumo aumentó esto afecta no sólo el rendimiento laboral sino también gravemente de los accidentes laborales”.

El seminario se enmarca en la preocupación de los distintos organismos participantes respecto a la normalización del consumo de marihuana, a los altos índices que presentan de esta sustancia los trabajadores chilenos y a los riesgos a los que se expone la población en general por esta conducta.