Demuelen las primeras 38 casas del Cerro Chuño

Gobernadora Provincial, Mirtha Arancibia, manifestó que se trasladaron 52 familias y se demolieron 38 casas, como primera parte de un plan de largo aliento y etapas.

El peligro para la salud de Cerro Chuño atraviesa los gobiernos de turno y se mantiene como una constante que preocupa a la comunidad ariqueña y al país en general hace 30 años. Luego de la relocalización de las primeras familias, llegaron otras a tomar ilegalmente esas viviendas, quedando abandonadas por décadas, poniendo en riesgo su salud y generando un foco importante a nivel regional de delincuencia.

¿Qué busca esta operación?
Atendiendo a este dolor y a la urgencia sanitaria, iniciamos la primera etapa de este plan, que permitió a cerca de 50 familias de Cerro Chuño iniciar una nueva vida lejos de la delincuencia, mejorando visiblemente su calidad de vida en sectores más seguros y libres de contaminación.

¿Cómo se ha llevado a cabo este proceso?
Hemos realizado un trabajo coordinado principalmente con las familias relocalizadas, como con los distintos actores involucrados, con el fin de realizar acciones dispuestas a dar apoyo a las personas que han salido es esta primera etapa. La idea es cambiar la cara de Cerro Chuño, pasando de la angustia permanente a un centro urbano que sirva a nuestra comunidad.

Respecto a las denuncias sobre supuestas personas que han salidos de Cerro Chuño e intentando instalarse en otros inmuebles desocupados, la gobernadora fue enfática. “Todas las familias se prepararon con mucha anticipación. Solo dos necesitaron de albergue, ya que la mayoría tenía su solución lista (…) Es más, contamos con una casa de acogida solo para Cerro Chuño y por ahora, tampoco fue necesario usarla”.

¿Qué es lo que se planifica para los próximos días?
Luego de la evaluación en profundidad que realizaremos este martes (hoy) con el subsecretario de Vivienda y Urbanismo, Guillermo Rolando y autoridades regionales, Seremi y Director del Serviu, comenzaremos a fijar fechas de los polígonos siguientes a desocupar. Nos hemos preocupado tanto de las 52 primeras familias como de sus mascotas. Nadie ha quedado en la calle. Ahora se desinfectará y evitará tomas irregulares.

Por otra parte, la Municipalidad comenzará el traslado de las familias que están colindante al terreno Serviu recién despejado, que fue tomado irregularmente durante la última gran migración y crisis económica por Covid.

¿Qué siente al respecto?
Agradezco al Presidente Piñera por darme la oportunidad de aportar en un compromiso de Estado que nos ha costado 30 años y que él comprometió y comenzó en su primer mandato. Desde que iniciaron las mudanzas y las inhabilitaciones profundas de los terrenos, comenzamos a comprender que se trataba, como lo mencionó un padre jesuita, de una reparación inmensa de lo que nunca se hizo. Me hizo tanto sentido su frase. Oí a mujeres que con mucha tristeza tomaban a sus hijos para seguir caminando y encontrar un mejor destino. Era un sentimiento de pena, porque iban a dejar una casa que sentían propia, donde vivieron dolores y alegrías y donde invirtieron para que fuera un hogar cómodo para sus hijos. Sin embargo, sabían que era lo que tenían que hacer. Si antes a los niños no se les permitía salir a jugar, con el confinamiento se transformó en una dificultosa instrucción de sus padres. Estaban encerrados en sus casas aún más que antes. Y a todos los peligros vividos al otro lado de sus puertas, en cuanto a prostitución, red de armas y droga, se sumaba también el contacto de 24 horas con polimetales. No es justo que crezcan abruptamente por el medio en el que viven. Nadie quiere eso para sus hijos y como Estado no lo podemos permitir.

¿Está segura de seguir? Podría desfavorecerla en su carrera política si es que quisiera seguir.
Por supuesto. Escuché un mensaje de voz de una señora que abandonó el lugar con mucha tristeza, porque había comprado su casa en $200.000 con su papá que había fallecido hace dos meses. Ella decía que había logrado dormir después de mucho tiempo. Su hija Isabella de 8 años lloró toda la noche anterior a la mudanza, rogándole a su mamá que se cuidara. Ella, de muy chica, vivió situaciones complejas, como cuando al vecino de en frente, un hombre de edad y muy trabajador, le quitaron su propia casa con violencia y alcohol. Su mamá trató de defenderlo, pero la atacaron violentamente con un machete. Isabella vio todo y desde ese momento, un par de años atrás, memorizó el teléfono de tres comisarías a quienes llamaba cuando se veía en peligro. La mamá de esta niña, la noche en que se mudó, extrañada del silencio porque no habían peleas en su puerta, al fin pudo dormir. Con una familia haya encontrado esta paz, es imposible sentir que es suficiente. La mejora en la calidad de vida de estas familias es principalmente gracias a la gestión del Minvu, del Seremi Francisco Vallejos y el Director de Serviu, Francisco Meza; como del Comandante Martínez, Mayor Aguayo y Capitán Muñoz de Carabineros de Chile. Me consta que estuvieron todos los días, desde muy temprano y hasta muy tarde, en terreno, liderando y llevando a cabo la operación. Sé que es solo el primer paso, pero un primer paso que se ha dado con fuerza y pasión, por tanto, mientras esté en mi cargo, no permitiré que volvamos a cerrar los ojos y los oídos ante las dificultades que se presentan explícitamente en la angustia de más de 2.500 personas que necesitan vivir plenamente. Y esa es una deuda de hace décadas que el Estado tiene con Arica, para lo cual trabajaré con toda la fuerza hasta el último día de mi mandato.