CONAF suma a CONADI en Mesa de Fiscalización Forestal

“Los usos ancestrales, que aún ejercen quienes conviven con los recursos, es importante y debe ser tomado en consideración”.

Incorporando a Conadi como nuevo miembro de la Mesa regional de fiscalización forestal, la CONAF realizó la primera reunión del año de esta instancia que integran además Carabineros de Chile, la Brigada de Delitos Ambientales de la PDI (Bidema), el SAG, así como la Municipalidad de Putre y la Gobernación Provincial de Parinacota.

Según aseveró el jefe de Fiscalización forestal, José Luis Urrutia, la inclusión de la Conadi obedece al rol de esta entidad como autoridad en lo referente a los manejos ancestrales de los recursos vegetacionales. Por eso contamos con la presencia de Alejandro Supanta, encargado de Educación y Cultura, quien nos aportó valiosa información sobre los manejos que dan las comunidades locales a los recursos.

Por su parte, el director regional de CONAF, Leonel Quintana, quien encabezó el encuentro efectuado en Putre, indicó que “al momento de realizar las fiscalizaciones forestales es importante que quienes ejercemos este rol sepamos que los usos ancestrales que aún ejercen quienes conviven con los recursos, es importante y debe ser tomado en consideración”.

Consultado si esto significa flexibilizar la normativa, Quintana indicó que no es precisamente esa la idea, sino más bien hacer análisis caso a caso cuando corresponda.

El encuentro contó con la participación de Bernardo Martínez, jefe de fiscalización forestal quien llegó desde Santiago para participar de la actividad. La ocasión permitió asimismo planificar la próxima realización de un taller en torno a la Convención sobre el comercio de especies amenazadas de fauna y flora silvestres (CITES), con todas las instancias participantes, así como una capacitación específica para los funcionarios de la PDI en torno a la legislación forestal, la que entre sus diversos objetivos busca proteger el patrimonio vegetacional del país.

En la región las especies nativas que conforman este patrimonio van desde especies xerofíticas propias de zonas áridas, como la llareta, hasta las formaciones boscosas del género Polylepis, que incluyen a la queñoa de altura y la queñoa precordillerana, toda ellas con problemas de conservación.