Con supervisión e intercambio regional CONAF efectúa fiscalización forestal

DCIM101MEDIA¿Qué vas a ir a fiscalizar allá?, le decían medio en broma y medio en burla los compañeros de trabajo de Rodrigo Rojas, encargado de fiscalización forestal en Chiloé, Región de Los Lagos, cuando éste fue nominado para viajar a la Región de Arica y Parinacota, en el marco de acciones de supervisión e intercambio de experiencias y apoyo a las tareas de fiscalización que CONAF ha impulsado el presente año.

Sin embargo tras cumplir su cometido, y a un par de horas de iniciar su viaje de vuelta al sur, el funcionario indica que “al estar ya acá tomé conciencia de lo que tienen aquí y del trabajo que realizan nuestros colegas. De hecho me impresionó ver fustes y alturas impensadas para la vegetación del norte”, comenta.

Junto con este profesional de la isla de Chiloé llegaron también a la región para este efecto, Richard Martínez, Francisco Cisternas y Carolina Gazmuri de la gerencia de Fiscalización de la oficina central de CONAF, en cumplimiento a tareas enmarcadas en los compromiso de estímulo a la eficiencia institucional (CEEI), del organismo dependiente del Minagri.

Leonel Quintana, jefe del Departamento Fiscalización y Evaluación Ambiental, explica que “las actividades de este tipo tienen por objetivo monitorear la fiscalización que se cumple en regiones, observar los procedimientos utilizados, y a la vez concretar el intercambio de conocimiento y experiencias de terreno, que poseen los distintos funcionarios”. Las fiscalizaciones de este orden buscan cautelar los recursos nativos y las cortas ilegales que no cumplan los planes de manejo respectivo, de acuerdo a la legislación vigente.

En Arica y Parinacota los principales sectores con bosques se ubican en la precordillera y el altiplano de Putre, con parches vegetacionales de las dos especies del género Polylepis (queñoas) presentes en el territorio nacional. Ambas queñoas tienen problemas de conservación, lo que ha llevado a CONAF, a impulsar proyectos de enriquecimiento ecológico con las dos especies. Pero la flora nativa incluye además recursos únicos tales como la llareta (Azorella compacta), la pacama (Morella pavonis), presente en el valle de Azapa, entre otras.

El profesional chilote agrega que quedó impresionado asimismo por el resto de la vegetación, que se conoce como xerofítica, y el valor que esta tiene dentro de la biodiversidad regional. Se trata de recursos sobre los que hay presión por su uso, de allí la importancia de cuidar y velar por su conservación y manejo. Al respecto resaltó también el trabajo de los fiscalizadores locales Carlos Morales y Juan Pablo Gámez, y su excelente conocimiento y labor que asumieron como guías en los recorridos que les tocó efectuar.

Consultado sobre su parecer respecto de los paisajes y recursos locales y su potencial turístico, Rojas dice que “quedé impresionado por la mezcla y diversidad de fauna presente. En mi región si bien hay bosques mayores, la fauna no se deja ver con facilidad. Puedes ver un pudú, y con suerte avistar un zorro chilote. Lo único que quiero ahora es tener la oportunidad de venir con mi familia en vacaciones, ya que se agradece harto un rayito de sol extra para cargar en el cuerpo”.