Con ganadores de Perú y Bolivia en los concursos de Ponencias y Poesía Nativa y más de 90 actividades realizadas, el Festival Arica Barroca concluyó su VII edición

Actividad de cierre de Arica Barroca

La situación de pandemia cambió la modalidad de Arica Barroca, adaptando todo su contenido al formato digital bajo el lema Sayarikuna! Nos levantaremos!, enfocándose en las movilizaciones y levantamientos ejemplares y reuniéndose para relevar la identidad y diversidad del Sur Andino Americano.

Desde el 25 de mayo al 14 de junio se extendió la versión 2020 del Festival Arica Barroca, uno de los proyectos principales de Fundación Altiplano y el que por primera vez se realizó completamente en formato streaming, adaptándose a la emergencia por el Covid-19. El festival ofreció una nutrida programación, gratuita y abierta a todo público, desde redes sociales y a través de su sitio web oficial, reuniendo a más de 15.000 personas en sesiones vía Zoom y Facebook Live.

Entre las actividades, bajo el tema Sayarikuna!, del quechua “Nos levantaremos!”, se realizó el concurso de Poesía Nativa. Mélida Machaca, de Chucuito, Perú, resultó ganadora con el caligrama aymara Taqini utasa utachañani, “Techemos todos nuestra casa”. Al respecto, la profesora expresó que “No hay muchos poemas escritos en aymara y muy pocos utilizan la técnica del caligrama, así que quise innovar y presentarlo. Como docente, creo que es muy importante motivar a las personas a escribir y crear en su lengua materna, que no la olviden y la sigan conservando. Los alumnos eligen muchas veces lenguas extranjeras, y me parece interesante que volvamos a las nuestras”.

En el concurso de ponencias, por otro lado, el ganador fue Rolando Flores con su estudio “Mohoseñada, fusiles y federalismo”, sobre el origen de música que hasta hoy se escucha en Bolivia, especialmente en el sector de Potosí. “Es música muy popular, pero muy poca gente conoce su origen: tras una masacre realizada por el pueblo aymara, ya cansado de los abusos de una división del ejército”, explicó. En su investigación, relata la evolución del ritmo, los cambios en los instrumentos y sus letras. “Es un ritmo alegre, con una fuerte característica andina. Su fortaleza es unir a las comunidades. Me impacta mucho que sea como un encuentro de las poblaciones que se levantaron. Es la danza de la rebeldía”.

En esta versión, se entregaron además los premios Puma Barroco Trayectoria y Puma Barroco Artista Emergente. Este año, en reconocimiento a su extenso trabajo artístico y aporte a la cultura fue para la escultora y artista codpeña Edith Soza Romero. La especialista en arte en metales, desde muy niña aprendió a observar la naturaleza sobrecogedora de los valles donde creció. Es ahí, en la Quinta Santa Elena del pueblo de Codpa, donde Edith abrió su propia galería de arte. “Quiero agradecer este reconocimiento porque es muy agradable. Como artista de la zona sólo quiero decirle a los jóvenes que sigan en el arte, que muestren la identidad tan rica que tenemos en la zona”, expresó.

El premio a la artista emergente fue para la música y cantante Marisol Cartagena, quien fue parte de los Conciertos Barrocos del festival. La artista, ligada a la música, y especialmente al rock, lanzó el año pasado el disco Carnaval, un reflejo de su vida definido por la autora como un drenaje de emociones. “Estoy muy contenta. Había participado en los Festivales Arica Nativa y Arica Barroca como parte de otros proyectos, pero es la primera vez que lo hago como solista y es una linda experiencia. Muchas gracias”, señaló la cantautora.

Con sus orígenes en la dignidad ancestral de los templos barroco indígena de las comunidades andinas y en la necesidad de conservarlos como tesoros de la humanidad, el Festival Arica Barroca inició preguntas en torno a manifestaciones y levantamientos ejemplares para el continente americano. A través de ponencias, charlas, encuentros, documentales, talleres de artesanía andina, quincha, adobe, cantería y restauración, música, las actividades Wawa para niños y niñas, la feria Neo Barroca de arte y diseño independiente, el festival abordó temas relevantes y necesarios, especialmente en las situaciones que enfrentamos hoy. Hubo conversatorio sobre arte, patrimonio, conservación, arquitectura, migración, feminismo, medio ambiente y sostenibilidad con expertas y expertos en diversas áreas, siendo mujeres el gran porcentaje de personas invitadas, cumpliendo uno de los objetivos del Festival.

Este año, en apoyo a quienes se ven más afectados por el Covid-19 y sus consecuencias, Arica Barroca apoyó las campañas de Fundación Recrea y de Cáritas Chile, invitando a las personas a sumarse a estas campañas de apoyo a las familias más afectadas por la pandemia a través de la página www.aricabarroca.cl/covid-19. Además, se estrecharon alianzas con otros festivales y organizaciones como Fundación Mustakis, CineMigrante, Arica Nativa, Biblioquínoa y la Muestra de Cine+Video Indígena.

Arica Barroca forma parte del programa Otras Instituciones Colaboradoras del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio y realizado con el apoyo de Fundación Mustakis, mantendrá los talleres, charlas, encuentros, galerías y ponencias en su página web. Los registros de las actividades se encuentran disponibles en www.aricabarroca.cl