CIHDE estudiará la salud tradicional y convencional de Arica con una mirada antropológica

La coexistencia de ambos sistemas de salud y la relación de la comunidad con el uso y comercialización de hierbas medicinales es parte de sus investigaciones.

yerbas_medicinalesCuando los habitantes de la región tienen algún malestar, cuentan con la posibilidad de escoger si quieren ir a un médico para que les prescriba algún fármaco o visitar a un qulliri o yatiri para que le recete alguna infusión basada en hierbas medicinales nativas.

El qulliri es un curandero aymara quien usa sus saberes en hierbas nativas para sanar malestares. El yatiri, es un sabio aymara quien cura a partir de los conocimientos heredados de su cultura y también es el encargado de oficiar rituales como la pawa, la cual es una rogativa a la madre tierra y antepasados.

Esta realidad de la diversidad cultural de la región es uno de los intereses de estudio del Centro de Investigaciones del Hombre del Desierto, CIHDE, como parte de su objetivo de poner en valor los conocimientos locales y generar trasferencia de conocimiento hacia las comunidades de forma pertinente para aportar a su desarrollo sostenible.

Es así como se implementó la línea de investigación sobre interculturalidad e identidades locales, y en ella se incorporó al antropólogo Cristhian Cerna Moscoso, quien cuenta con una maestría en ciencias sociales de la Universidad de Chile, y especialización en antropología médica.

El investigador manifestó que la antropología social se inserta de acuerdo a la “apuesta por hacer un trabajo colaborativo con los actores sociales de la región para investigación básica y aplicada desde un enfoque de, Investigación, Desarrollo e Innovación (I+D+i), que resulte de provecho para ellos mismos”.

En este escenario, la Organización Mundial de la Salud (OMS) hace tres décadas trabaja la salud tradicional y asegura que existe sobre un 80% de usos de medicinas indígenas en áreas donde hay difícil acceso a la salud pública.

“Las personas hacen uso de conocimientos locales sobre hierbas y procedimientos terapéuticos basados en su experiencia y en este sentido queremos aportar en trabajo serio y responsable para abordar esa materia desde datos sociales de Arica y Parinacota. Aportar en la mitigación de factores de desigualdad, generando conocimiento y acciones de promoción de la interculturalidad. Pero también, el desarrollo de procesos con la gente, que se puedan empoderar y fortalezcan sus organizaciones con innovación” acotó Cerna.

ANTROPOLOGÍA MÉDICA
En la región coexisten sistemas de salud popular, tradicional y convencional, y reconocer esta diversidad cultural es parte de la motivación del investigador, pues, como sostiene “la salud popular tiene que ver con procedimientos que la gente va teniendo de forma popular para sanarse, el cual no buscamos saber si es real o no, sino que reconocer sus experiencias y actores. La medicina tradicional la vinculamos con los conocimientos indígenas y la apuesta gubernamental por relevar los modelos de atención de los qulliris y yatiris. Pero la gente no siempre usa estos sistemas de manera única ya que asiste a diversos, primando el convencional, desde donde ajusta sus experiencias de salud-enfermedad-atención. La salud tiene una diversidad cultural y realidad desigual que hay que registrar y comprender”.

Para sus investigaciones, el antropólogo está presentando iniciativas de proyectos en diferentes vías de financiamiento, las cuales tienen como fin, generar líneas bases que actualmente la región no cuenta o cuenta de manera no sistemática.

“Proponemos trabajar desde la caracterización de la circulación de hierbas medicinales y su cadena de valor para llegar al mercado. A través de ello, indagaremos en el territorio para comprender la diversidad de relaciones, la coexistencia de los sistemas de salud y modelos médicos. Asimismo, identificaremos qué plantas nativas son usadas para la comercialización y el circuito desde que es sacada de su hábitat hasta que es vendida, aproximar cuánta es la cantidad que se extrae y de qué poblados provienen, dando cuenta de cuál es la asociación entre las personas que las comercializan, con los pueblos, y su inclusión en los procesos de salud-enfermedad-atención”, explicó Cristhian Cerna.