Científico pone en mapa arqueoastronómico sudamericano a la región de Arica y Parinacota

Un trabajo que paulatinamente ha arrojado resultados desde la mirada científica, que lleva adelante el arqueo astrónomo chileno Ricardo Moyano, actualmente becario post doctoral del Instituto de Ciencias Humanas, Sociales y Ambientales de Mendoza, Argentina, consignado por revistas especializadas , destaca y pone en valor a aquellos vestigios arqueológicos que sirvieron de orientación astronómica a antiguas comunidades, y en especial a los Incas, quienes desde el Cuzco, Perú, dominaron desde el Ecuador por el norte, sur oeste boliviano, norte argentino, hasta el rio Maule , sur de Chile.

Se trata de estructuras de piedra y barro llamadas ushnu ( plataforma ) , de variadas formas, como cuadrangulares, rectangulares o similares a una pirámide trunca -de altura, largo y ancho variables- sobre la que se instalaba , en parte de sus funciones, un personaje que sabía del movimiento y posición del sol, la luna, además de la ubicación de las constelaciones y estrellas.

Las estructuras hasta ahora reconocidas, muy vinculadas a la ruta incaica o Qapaq Ñan, que suman 70 ubicadas en los 5 países mencionados, se emplazaron en plazas y sitios públicos, en que adicionalmente se hicieron ceremonias religiosas, políticas, militares y judiciales.

Lo destacable es que Moyano, tras precisar la relación solar de esta estructura, ha logrado establecer una relación lunar, además de permitir observar equinoccios y solsticios, y la predicción de eclipses, consignando , a modo de ejemplo, que en la Región de Arica y Parinacota hay 5 de estos vestigios: en Arica, al interior de Azapa, en el sector llamado Pubrisa y en Alto Ramírez; en Belén, en el sector denominado Incaullo y en el Tambo Chungara, ambos en la comuna de Putre; y en Saguara, interior de la comuna de Camarones. Otras se ubican al interior de Iquique, Atacama y Región Metropolitana.

Moyano, que en el año 2012, realizó mediciones en Incaullo, junto a una delegación de arqueo astrónomos argentinos conformada por los doctores Iván Leibowicz, Cristian Jacob, Jorge Díaz y el periodista Marcelo Aguilar, logró establecer y proyectar que a partir de esta estructura, y sobre un cerro con forma de pirámide, se da inicio al solsticio de verano. En este ejercicio logro precisar, adicionalmente, la ocurrencia de eclipses solares y lunares entre los siglos XV y XVI d.C.

Paralelamente, el científico determinó que contigua a esta estructura, yacen los restos de un calendario horizontal incaico, similar al existente en Saguara, el que pudiera tener relación solar o lunar, verificación que está por determinarse.

Cabe consignar que Moyano, sustentó su trabajo, en parte, con la profusa labor desarrollada por los doctores en arqueología de la Universidad de Tarapacá, Iván Muñoz, Juan Chacama, Calogero Santoro, Sergio Chacón, Mario Orellana; como también la de los padres de la arqueología ariqueña y chilena Hans Niemeyer y Virgilio Schiappacasse; además de investigadores de renombre mundial como Tom Zuidema y Mariusz Ziolskowzki, entre otros.

Actualmente dichos vestigios, que hoy sitúan a nuestra región en el mapa arqueo astronómico sudamericano, se conservan casi en su totalidad, sólo afectados por la acción de la naturaleza, y que urge sean protegidas, estudiadas y señalizadas, a objeto de tornarlas en objeto de una investigación más acabada, que pudieran ser un atractivo adicional para profesionales de la especialidad, y que en el mediano plazo debieran pasar a formar parte de la oferta turística de intereses especiales.