Carta al Director: Impacto de la salud mental en empresas

Constanza Daniels Gerente Inmune Empleadores

Sr. Director:

De acuerdo a un reciente estudio de la OMS sobre trastornos mentales, más de un millón de trabajadores chilenos sufren de ansiedad y otros 850 mil tienen depresión, ubicándose por sobre el promedio mundial en índice de esta enfermedad y en cuarto lugar de prevalencia en la región. Asimismo, la Suseso estimó en 2016 que las licencias médicas por estas patologías en afiliados concentraron el 19,8% del total de subsidios en 2015.
Los trastornos psiquiátricos requieren cambios de estilos de vida, apoyo profesional y en algunos casos, fármacos. La recuperación no ocurre de un día para otro y el paciente debe dedicar varios meses a su tratamiento, muchas veces incluso teniendo que ausentarse de su trabajo con una licencia médica, para sanarse por completo.

En términos económicos, la OMS estima que Chile estaría perdiendo cerca de un 10% de su capacidad productiva solo por concepto de Salud Mental. Cubrir a la persona que se encuentra enferma implica un apoyo y esfuerzo por parte del equipo de trabajo y del empleador, lo que se traduce en una disminución de la productividad, una operación del negocio más compleja, y en un aumento de la carga laboral. Muchas veces esto repercute en un progresivo deterioro de la salud de los trabajadores por la presión en el rendimiento, siendo necesario también contratar reemplazos, capacitarlos, y aún así el desempeño inicial de éstos no es comparable con la persona ausente que cuenta con experiencia en su trabajo.

A esto se le suma que muchas licencias psiquiátricas no son reales y son utilizadas con un fin distinto al de recuperar la salud, como por ejemplo, para tener un trabajo alternativo, lo cual engrosa aún más los números de ausentismo. De acuerdo al Ministerio de Salud, se estima que entre el 25% y el 30% de las licencias médicas en Chile no correspondería a una enfermedad real, sino a un mal uso del subsidio.

En términos de ausentismo laboral por causas múltiples (incluyendo las licencias médicas), Chile tiene en promedio 16,8 días perdidos por trabajador al año, y los países de la OCDE tienen como referencia 11 días al año, lo que significa que Chile muestra un 53% más que el resto de los países. Dependiendo de la industria, las pérdidas para las empresas equivalen a lo menos al 50% del sueldo de cada trabajador ausente, aún cuando el empleador no es el responsable legal de pagar el subsidio.

Las empresas deben tomar conciencia de que hacer sentir valorado al trabajador, dar momentos de esparcimiento y capacitación, tener organizaciones menos rígidas y más flexibles es invertir en salud mental de forma indirecta, y hacer este esfuerzo repercute directamente en la productividad y rentabilidad de los negocios.

Constanza Daniels
Gerente Inmune Empleadores