Cardenal Ezzati: “Los divorciados siguen siendo bautizados e hijos de la Iglesia y no están excomulgados”

La afirmación la hizo el Arzobispo de Santiago durante la misa del día de la Sagrada Familia, ayer domingo, en la catedral Metropolitana.

Ricardo Ezzati, arzobispo de Santiago
Ricardo Ezzati, arzobispo de Santiago
El cardenal reiteró así las conclusiones del pasado Sínodo sobre la Familia, durante la misa de este domingo, concelebrada por el obispo auxiliar monseñor Fernando Ramos, sacerdotes y diáconos, y la participación de numerosos movimientos vinculados al tema de la familia.

En su homilía, agradeció el don de tantas familias cristianas y sus múltiples testimonios que son pequeñas iglesias domésticas, en medio de tanto ataque a este núcleo básico. Destacó la reflexión que hace la Iglesia en este tiempo sobre la familia como proyecto de Dios, que se ha concretado en un sínodo extraordinario y otro ordinario dedicados a esa reflexión.

Acerca de las conclusiones de estas dos asambleas sinodales, el pastor resaltó el reconocimiento a las familias que viven plenamente su sacramento. Pero también el sínodo ha mirado la realidad de este mundo, aquellas familias que todavía no experimentan la gracia sacramental. A estas familias, dijo, “la Iglesia mira con misericordia y con respeto e invita a los cristianos a acercarse con ojos de misericordia, con un corazón lleno de bondad y una pedagogía especial a estas realidades, para que también éstas lleguen al gozo de la plenitud del sacramento, que significa el amor de Cristo a toda la humanidad”. El cardenal pidió a los cristianos que sean apóstoles en medio de estas personas de buena voluntad.

Los divorciados no están excomulgados
Luego, el Arzobispo de Santiago, siempre refiriéndose a las conclusiones del sínodo sobre la familia, reconoció que muchas personas “viven el dolor de la separación y del divorcio. El sínodo también nos invita a acercarnos a estas familias con misericordia, porque quienes han sido casados y se han divorciado siguen siendo hijos de la Iglesia, siguen siendo bautizados, siguen siendo parte de ésta, nuestra comunidad. No están excomulgados, no están separados de la Iglesia. Están en la Iglesia como todos nosotros, que también somos pecadores. La Iglesia quiere estar cerca de estas familias, para ofrecerles la misericordia de Dios y la invitación a participar en tantas formas con las cuales uno puede participar en la vida de la Iglesia”.

Agregó el cardenal Ricardo Ezzati que los papás divorciados también tienen el deber de ser educadores de sus hijos “y muchos lo hacen con honestidad”. Afirmó que “los divorciados tienen un espacio en la Iglesia, para encontrar en ella un lugar de consuelo, de encuentro con el Señor”.

Finalmente, el pastor de la arquidiócesis dejó una tarea para las familias cristianas: ser auténticamente iglesias domésticas, especialmente frente al cambio cultural. “Una familia que vive el gozo de la comunión, del perdón, es una familia que ciertamente es una luz para todos los demás”, dijo.

En la misa participaron representantes de decenas de movimientos cuya actividad está relacionada con la familia, como Retiros de Conversión, Focolares, Schoenstatt, CVX y Camino Neocatecumenal, entre otros.