Asistente de la Educación de Escuela Jorge Alessandri Rodríguez combatió incendios en el sur del país

Jorge González Roco, monitor experto en seguridad de la Escuela “Jorge Alessandri Rodríguez” junto al director del establecimiento educacional, Víctor Paz.

Combatir los incendios en el sur de Chile fue una responsabilidad muy grande, porque hizo el compromiso que volverían todos a Arica.

Jorge González Roco, es monitor experto en seguridad de la Escuela “Jorge Alessandri Rodríguez”, y Capitán de Bomberos que tuvo a cargo los 42 voluntarios ariqueños que viajaron al sur del país, para combatir durante 7 días los incendios acaecidos entre enero y febrero de este año.

Primero llegaron a Concepción donde fueron recibidos por otros bomberos para organizarse rápidamente y combatir los incendios en diferentes localidades, especialmente en Portezuelo, donde se originaron los siniestros más fuertes.

Los bomberos ariqueños estuvieron días combatiendo el fuego, sin parar, sin dormir, es así como lo relata el Capitán González: “En Portezuelo tuvimos un fuerte trabajo de contención del siniestro para que no se viniera al pueblo, allí estuvimos tres días sin dormir, sin descansar”.

¿Qué fue lo primero que encontraron?
Un lugar desolador, era como que hubiera caído una bomba, donde estaba todo quemado. Desde el punto de encuentro Florida, nos dirigíamos a diferentes lugares del sector, donde el fuego arrasaba, bajaba de los cerros, hacíamos un trabajo de contención para que el fuego no arrasara con las viviendas. No nos metíamos al bosque, porque nosotros sabemos que venimos de una geografía que es puro desierto, así es que no teníamos esa experiencia y lo hacíamos con mucho cuidado.

¿En algún momento sintió que corrió peligro su vida?
Un sábado para domingo hubo un incendió de gran magnitud, muy cerca del pueblo de Portezuelo, que se desató a las 2 de la mañana. Yo creo que fue la vivencia más…….puedo decir de mucho miedo. Porque yo tenía a cargo 42 bomberos, pero entre ellos habían chicos que tenían 18 años. Una responsabilidad muy grande y yo había hecho un compromiso, una promesa con el comandante del Cuerpo de Bomberos de Arica, que íbamos a regresar los 42. En ese momento se me vino una gran responsabilidad, gracias a Dios llegaron bien y ahora estamos todos en Arica trabajando.

¿Qué fue lo más doloroso que le tocó ver?
Gente que se nos acercaba y nos decían que no nos fuéramos, no se vayan, se nos va a quemar nuestra casa. Hubo casas que se quemaron y fue mucha pena porque la gente soñaba con nosotros que éramos salvadores de este cuento y no siempre fue así y esa fue una de las cosas más penosas. Ver animales silvestres quemados, nosotros tratando de abrir los corrales para que arrancaran. Muy triste, muy penoso.

¿Qué impresión se llevaron de la gente?
Nos llevamos una imagen muy positiva, muy solidaria, nosotros cumplimos un servicio, nuestro deber y la gente fue muy empática. Nosotros llevábamos más de una tonelada de comida para prepararnos y no fue necesario usarla. La regalamos a una iglesia para que la distribuyera.

¿Cómo fue el recibimiento en Arica?
Al bajarnos del avión estaba todo el Cuerpo de Bomberos, los carros bombas, tocando las sirenas, todas las autoridades de las región, esperándonos, así es que fue una emoción muy grande. Nuestros familiares que son parte fundamental para nosotros, muy gratificante. Quiero agradecer al alcalde de Arica, a la Municipalidad, que se portó un 7 con nosotros. En la inauguración del Año Escolar en la escuela, fue una sorpresa bonita. Se nos rindió un homenaje y fue muy gratificante. Es el momento que nos ayuda a crecer y nos ayuda seguir luchando, seguir ayudando a la gente, sin recibir nada a cambio.

¿Cuál es el mensaje que Ud. transmite a los alumnos sobre lo que significa resguardar y salvar vidas?
Invitarlos cuando sean grandes a ingresar a esta institución tan noble, los valores, ser empáticos, ser solidarios, hacer las cosas sin esperar nada a cambio. Además en la escuela tengo una academia de seguridad, donde les enseño todas estas cosas.

¿Cuál fue el aprendizaje de esta experiencia?
Fue grande, porque fue un siniestro que lo descocíamos. Fue una experiencia enriquecedora, lo estamos aplicando acá. De todo lo malo sacamos muchas cosas positivas, especialmente la gente que nos ayudó, que nos colaboró. La riqueza más grande fue el ser humano que encontramos en el sur de Chile.

El director de la Escuela JAR del DAEM, Víctor Paz Tello, quien se siente orgulloso de su equipo de trabajo, destacó la labor del capitán de bomberos y experto en seguridad del colegio: “Él es contratado por la SEP, un profesional de su tipo, en esta escuela es fundamental, él ha determinado mejorar nuestras condiciones de simulacro de emergencia, de seguridad, capacitando a los apoderados, estudiantes, profesores. Tiene contacto directo con la ONEMI, ACHS, permitiendo que la escuela este al día respecto a lo que es seguridad escolar. En la escuela le realizadnos un recibimiento super emotivo y esperamos que los niños, ese llamado a ser voluntarios, lo tomen, esa es la idea”.

Este establecimiento municipal posee una matrícula de 347 alumnos con un 94% índice de vulnerabilidad. Es el primer colegio de Chile, porque se encuentra ubicado a la entrada de Arica, en el sector norte de la Población Cardenal Raúl Silva Henríquez.