Arqueólogas ariqueñas aportan experiencia sobre líticos en Bolivia

ArqueologasUna valiosa experiencia e intercambio de información vivieron Daniela Osorio, arqueóloga del CIHDE (Centro de Investigaciones del Hombre en el Desierto, del Programa Regional de CONICYT), y Katherine Herrera, asociada a la entidad, quienes estuvieron en La Paz, Bolivia, para trabajar en el proyecto Fondecyt postdoctoral que encabeza el Dr. José Capriles, llamado “Human Peopling of the North Chilean Andes: Foraging, Mobility, and Subsistence Strategies during the Late Pleistocene in the Highlands of Arica and Iquique” (Poblamiento Humano de los Andes chilenos Norte: Forrajeo, Movilidad y Estrategias de Subsistencia durante el Pleistoceno Tardío en las Tierras Altas de Arica e Iquique).

Durante 9 días ambas profesionales de la Línea de Arqueología y Antropología del CIHDE estuvieron analizando colecciones de materiales líticos de dos sitios bolivianos: Cueva Bautista, Cueva del Chileno e Iroco, (3.930, 3.890 y 3690 m.s.n.m., respectivamente). Además, el último día de la visita Osorio realizó una charla a profesionales y estudiantes de la Universidad Mayor de San Andrés.

Osorio y Herrera narraron que la experiencia fue muy enriquecedora, ya que pudieron intercambiar información respecto a la especialidad del estudio lítico rescatando la existencia de conceptos “súper distintos a los que nosotros trabajamos. Como objetivo colateral pudimos compartir estudios con personas que hacen lo mismo que nosotras, evaluando los mismos materiales”.

-¿Quedaron satisfechas con la experiencia?
La posibilidad de viajar y analizar los sitios, de compartir con investigadores y alumnos de arqueología, en particular los que se relacionan con materiales líticos fue muy positiva. Allá nos mostraron investigaciones en las que están trabajando actualmente, además surgió la invitación de participar en el Congreso de Arqueología de Bolivia, que se desarrollará en el mes de julio.

-¿Cuáles son las conclusiones a priori que pueden realizar?
Estamos aun trabajando en el informe, pero en primera instancia nos llamó la atención que había poca diversidad de materias primas (obsidiana y sílices), todas de muy buena calidad. También analizamos gran cantidad de desechos, que en su mayoría eran de retoque. Estos desechos corresponden a las etapas finales de elaboración de instrumentos, cuando ya están casi terminados y se le dan retoques finales o cuando se reactivan sus bordes gastados. Preliminarmente pudimos diferenciar ciertos patrones de manufactura para los períodos más tempranos diferentes a los que encontramos acá, pero aún tenemos que tabular los datos para poder establecer conclusiones más definitivas.

En tanto, el Dr. José Capriles, encargado del proyecto, valoró este trabajo internacional que une el norte de Chile y Bolivia, por la relevancia que a futuro puede tener desarrollar investigaciones mucho mejores entre ambos países.

“Creo que ha sido súper positivo, fue una excelente experiencia relacionar colegas que trabajan con materiales líticos. Independiente de los enfoques teóricos o metodológicos, siempre es interesante el intercambio de ideas y conceptos para abrir nuevos espacios de discusión. Fue genial que Daniela y Katherine realizaran los análisis de estos sitios ya que permitirá que los datos de los sitios bolivianos sean comparables con aquellos investigados aquí en Chile, para mejorar nuestra comprensión acerca de la arqueología de esta región”, recalcó.

Además, en este trabajo en conjunto participan la Universidad Mayor de San Andrés (Bolivia), el Instituto de Alta Investigación (IAI) con el proyecto FONDECYT 1120454 y el CIHDE, institución que además de Arqueología y Antropología, contempla las líneas de Recursos Naturales y Genética Humana y Biomedicina.