Amenazas, agresiones y atropellos: El desenfreno que observan cada noche los policías de aseo municipales

El choque de un auto particular a un camión recolector la noche del 5 de septiembre, es la punta del iceberg de una situación que ocurre todos los días.

El pasado 5 de septiembre, uno de los camiones recolectores de basura de la Municipalidad de Arica, fue impactado por un vehículo particular que viajaba en sentido contrario al tránsito. Lejos de ser un hecho aislado, estas situaciones son más comunes de lo que se piensa, riesgo permanente al que están expuestos quienes son parte del servicio de recolección de desechos domiciliarios.

Desde vehículos a toda velocidad hasta amenazas, son parte de la lamentable lista de hechos que ponen en riesgo al personal municipal, invisibles a los ojos de la comunidad por cuanto éstas ocurren cuando la ciudad duerme.

Claudio Guerrero es el jefe a cargo de los camiones recolectores. El funcionario municipal señaló que se ha evidenciado un crecimiento del número de conductores que no respetan las normas del tránsito durante la noche, los que en más de una ocasión han estado cerca de atropellar a los policías de aseo.

“No es de extrañar. Nosotros sabemos de hace tiempo que existe mucho peligro para los trabajadores, principalmente en la noche. Sobre todo, ahora con el creciente aumento de vehículos y la extensión del toque de queda es increíble la cantidad de personas que pasan a toda velocidad, no respetan, pero absolutamente nada”, indicó.

Pero este no es el único problema. Guerrero tiene la orden expresa a su equipo de informar cualquier situación anómala y evitar el conflicto a toda costa, ya que las amenazas son “pan de cada día”.

Otro de los inconvenientes surgen también con las personas en situación de calle, muchos de ellos en evidente estado de ebriedad o drogados, quienes hurgan en la basura en busca de cosas de valor o alimentos, dejando la basura esparcida en las calles.

“Muchachos que andan tomados, drogados, en situación de calle que rompen la basura en busca de algo que les pueda servir de valor para convertir en plata y comprar así sus necesidades. El peligro también existe al subir a poblaciones con mayor cantidad de delincuencia. Lugares donde recurrentemente reciben piedrazos y amenazas, incluso con pistolas, a ese nivel”.

Finalmente, Guerrero reiteró que la instrucción es no comprometer la seguridad de los policías de aseo sino que informar de inmediato cualquier situación anómala, para canalizarla a las instancias correspondientes.