Académico de la UTA: “Queremos que Arica se posicione como capital arqueológica nacional y con proyección mundial”

Imágenes del museo dedicado a la Cultura Chinchorro, proyectado por la Universidad de Tarapacá a construir en Azapa.

Eduardo Gálvez, académico y director de Planificación y Proyectos de la Universidad de Tarapacá, en relación a la construcción del Museo Antropológico San Miguel de Azapa
El especialista se refirió a la importancia que tendría esta inversión a nivel local.

Hoy lunes se reúne en Putre el Consejo Regional de Arica y Parinacota para discutir la aprobación del financiamiento del proyecto del Plan Especial de Desarrollo de Zonas Extremas (PEDZE) destinado a la construcción del Museo Antropológico San Miguel de Azapa, en un esfuerzo conjunto entre nuestra Universidad y la Dirección de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas, que ha sido clave para llevar a cabo esta iniciativa.

“La inversión para esta infraestructura de casi 5.000 metros cuadrados constituye un aporte al desarrollo económico de la ciudad en la medida que creará nuevos empleos”, señaló Eduardo Gálvez, académico y director de Planificación y Proyectos de la Universidad de Tarapacá, quien ha liderado esta iniciativa. El especialista agregó que la apertura de este museo, que se ubicará junto al actual, incrementará en más de cien mil los visitantes por año, incluyendo a cerca de 40.000 estudiantes y miembros de organizaciones comunitarias locales, quienes ingresarán de manera gratuita.

Asimismo, esta construcción aumentará en un 30 por ciento la capacidad de almacenamiento del actual museo, lo que irá en directo beneficio de la conservación y protección del patrimonio regional. Con ello, las más de 86.000 piezas arqueológicas se resguardarán bajo estándares nacionales e internacionales. “Pero más importante aún, es que permitirá la exhibición de cerca de dos mil bienes culturales que nunca se habían mostrado al público”, enfatizó Gálvez.

¿Cuál es la ventaja para la ciudad el contar con un museo de mayor envergadura?
El actual museo San Miguel de Azapa aparece en las principales guías turísticas internacionales, por lo que es un referente que ha posicionado a la región. La construcción de nuevas y modernas instalaciones acrecentará la visibilidad de la ciudad de Arica en el concierto del turismo de intereses especiales, que mueve a millones de personas. Queremos que Arica se posicione como la capital arqueológica nacional con proyección mundial, generando un impacto en el turismo y propiciando un desarrollo integral en este rubro con circuitos locales, nacionales e internacionales.

¿Qué ofrecería de especial este museo a los turistas?
Este nuevo museo, que se complementa con el centro cultural en el sector urbano de Arica, contará con salas interactivas que relatarán la historia de la humanidad en este, el rincón más árido del planeta, incluyendo la del milenario grupo de pescadores-recolectores conocidos como Cultura Chinchorro, que generaron complejos sistemas socioculturales y una variedad de símbolos y ritos vinculados a la muerte, destacando a las momias artificiales más antiguas del mundo, cuyas expresiones materiales se espera sean reconocidas en la lista de patrimonio mundial de la UNESCO. Este patrimonio cultural arqueológico, único y excepcional, merece una casa mayor para el beneficio de las actuales y futuras generaciones de personas que seguirán viviendo en este desierto y de todos aquellos que quieran conocer y aprender de estos antiguos modos de vida.

¿De qué manera el museo sería un aporte a la economía local?
Hay que explicitar que los fondos de esta obra provienen del PEDZE y no afectan de ninguna manera los programas de inversión social acordados por el Consejo y el Gobierno Regional de Arica y Parinacota. Por el contrario, esta inversión se suma al presupuesto del Fondo Nacional de Desarrollo Regional y, en lo inmediato, crearía nuevos empleos en la ciudad en el ámbito de la construcción y servicios anexos. Para su puesta en marcha la Universidad de Tarapacá contratará a 35 personas que formarán parte del equipo de profesionales que trabajarán en el museo, a lo que se sumará la generación de trabajo por servicios complementarios en los rubros de hotelería, comida, suvenires, transporte y entretención. Esto en consideración a que en el corto plazo se espera doblar la cantidad de visitantes anuales, vale decir más de cien mil personas. Favorecerá también nuevas oportunidades de negocio en torno al desarrollo turístico urbano y rural.

¿Cómo académico y director de este proyecto, qué espera de este nuevo museo?
Tomando en cuenta que este proyecto PEDZE es una iniciativa que ha sido valorada y solicitada por la comunidad, nuestra intención es que la gente se apropie del patrimonio como elemento identitario. Con esta obra se concretará una aspiración de la ciudadanía que se ha venido acuñando a través de los años, pues el patrimonio cultural arqueológico se ha instalado en el imaginario colectivo, y las personas sienten que estos valores culturales forman parte de su identidad. Es más, la administración de este nuevo museo incorporará a las fuerzas vivas de la Región de Arica y Parinacota a través de un consejo consultivo.

Para finalizar, los museos son una carta de presentación de una ciudad, una región un país, dado que comunican a través de múltiples lenguajes aspectos variados y diferenciadores de un rincón particular del planeta. Los museos aparecen como lugares obligados a visitar en las guías de viaje de todo el mundo. Hoy en día, millones de personas viajan largas distancias a ciudades como París, Londres, New York o Roma para visitar, entre otras atracciones, museos de arte y arqueológicos. Invertir en un gran museo en Arica y Parinacota, en el valle de Azapa, pone a la región en ese contexto mundial, dado que su narrativa incluye la epopeya de pequeños grupos sociales que colonizaron la costa hiper árida del Desierto de Atacama.