A través del yoga inclusivo párvulos ariqueños ponen en armonía su cuerpo y mente

Un entretenido cuento en el bosque o un desafiante paseo por el espacio exterior pueden ser las temáticas perfectas para una sesión de yoga infantil que sea estimulante, imaginativa e inspiradora para los niños y niñas.

Esto es lo que desarrolla la dupla del convenio Junji-Senadis con los párvulos que asisten a los cinco jardines infantiles beneficiados: “Las Parinitas”, “Las Llosyas”, “Granito de Arena”, “Uruchi Amaya” y “Sueño de Angelitos”, donde además orientan a los equipos educativos a propiciar este tipo de prácticas pedagógicas que otorga muchos beneficios para la primera infancia.

El profesor diferencial Juan Carlos Constant, quien junto al kinesiólogo Rodrigo Montero forma la dupla Junji-Senadis, explica que el yoga es una actividad recomendada para todos los niños y niñas, puesto que la búsqueda del equilibrio y la armonía constituye una buena base para que, en el futuro, disfruten de una vida adulta alegre y saludable.

“Tanto para el niño o niña más activa como para el tímido o vergonzoso, el yoga ayuda a canalizar su energía, tomar conciencia de su cuerpo, de algunas de sus características internas como el ritmo cardíaco, la respiración, progresivamente de su tono corporal sentido de lateralidad), y reafirmar su autoestima. Permitirá a los más activos aprender a relajarse y concentrarse más, mientras que fomentará que los niños más pasivos e introvertidos pierdan su miedo ante los demás y se abran al universo que les rodea. Asimismo, puede ser practicada dentro de lo posible en niños o niñas con movilidad reducida, con la ayuda de un adulto”, manifestó.

El profesional agrega que las clases de yoga asocian el trabajo corporal y mental, y que tratándose de niños la motivación es un factor muy importante. Debido a eso, es conveniente que en una sesión no haya más de 15 párvulos, quienes deben sentirse gratos, relajados, vestirse con ropas holgadas, ligeras y confortables que les permitan hacer cualquier movimiento con comodidad.

Las sesiones deben sean realizadas en un ambiente limpio, tranquilo, ventilado y silencioso, se pueden utilizar colchonetas o alfombrillas apropiadas y los niños o niñas pueden estar descalzos o con calcetines. El yoga puede ser practicado a cualquier hora del día, pero el mejor horario para su práctica es por la mañana.

Para el director regional de Junji, Marcelo Cortés Moreno, estas prácticas se enmarcan en los objetivos estratégicos institucionales de entregar educación parvularia de calidad y bienestar integral a niños y niñas menores de 4 años de edad, “La labor que está realizando la dupla de profesionales del convenio suscrito con Senadis en cinco jardines infantiles nos permite promover actividades educativas desafiantes, innovadoras, con un enfoque inclusivo y de atención a la diversidad”.