326 nuevos socios se sumaron al llamado de la Fundación Hogar de Cristo en Arica

CEAM  PADAM PUENTE ALTOGracias a la solidaridad de miles de chilenos que aceptaron el llamado del Hogar de Cristo, la Fundación logró comprometer en una primera etapa a 326 nuevos socios en su Campaña 2015, los que adhirieron al sueño del Padre Hurtado de acoger con amor y dignidad a quienes se encuentran en situación de pobreza hoy en Chile. El llamado continúa vigente hasta el 15 de junio, ya que se espera llegar a una meta de 833 nuevos colaboradores, que permitan financiar los 10 programas que tiene la institución en Arica.

“En esta Campaña de Socios 2015”, señaló Pablo Walker, Capellán General del Hogar de Cristo, “quisimos dar a conocer el verdadero rostro de nuestros acogidos abriendo espacios de participación y complicidad, para evidenciar que el Hogar está lleno de personas con alegría y fortaleza. En nombre de ellos, queremos darle las gracias a todo un Chile que se ha puesto la mano en el corazón para comprometerse con la esperanza de formar un país más inclusivo, justo y solidario”.

Las distintas historias de acogidos del Hogar de Cristo que han dado a conocer estas semanas a través de los medios de comunicación, revelan el trabajo que realiza la Fundación y permiten a los chilenos ser testigos de las dramáticas realidades que viven diariamente las personas en situación de pobreza, así como también sus anhelos y esfuerzos para salir adelante.

“Cada año nos comprometemos a acoger con amor y dignidad a los más pobres entre los pobres, a aquellos que se quedaron fuera incluso de las políticas públicas. El éxito de esta campaña nos da la seguridad de seguir trabajando en los barrios más excluidos, con los que nadie más está, para llegar a ellos siguiendo el ejemplo del Padre Hurtado”, manifestó Pablo Gonzalez, Director Ejecutivo del Hogar de Cristo Sede Arica Tarapacá.

“Ayúdanos a que Chile no deje de Sonreír” es el lema de esta campaña que seguirá presente en las calles hasta el 15 de junio, invitando a la comunidad a hacerse parte en la construcción de una sociedad más justa e igualitaria, donde podamos aprender de quienes viven en pobreza.