Presidente Piñera da el vamos a la segunda fase del Plan Bachelet

María Loreto Letelier, intendenta regional junto al presidente de la República, Sebastián Piñera E.

Por: Ximena Astudillo A.

Frente a la playa, con escaso público, el Primer Mandatario dio a conocer su apuesta por 4 mil millones de dólares en 8 años, asegurando que continuará con el instrumento PEDZE del Gobierno anterior.

No fue a Teatro Municipal lleno, ni tampoco con una masiva convocatoria de la sociedad civil en un barrio emblemático.

A diez meses de haber asumido, el Presidente de la República, Sebastián Piñera finalmente anunció el Plan Regional de Desarrollo para Arica y Parinacota 2018-2022. Y lo hizo sólo frente a unas 150 personas. La mayoría eran funcionarios públicos debidamente tarjeteados en sus sillas. El escenario elegido: la parte trasera del Hotel Arica desde donde el Morro se ve imponente para la televisión pero no para la ciudadanía.

Sin toldos y a pleno sol, desafiando la radiación en su límite máximo y las normas que el mismo Ministerio de Salud recomienda no transgredir, el Primer Mandatario reconoció, al finalizar su discurso, frente a la única pregunta que la propia Presidencia permitió, que su Plan era la continuidad del Plan Especial de Desarrollo de Zonas Extremas (PEDZE) . Sí, ese mismo que el 14 de julio de 2014 anunció la Presidenta Michelle Bachelet ante un desbordado Teatro Municipal, como uno de sus 50 compromisos de los primeros tres meses de Gobierno para impulsar el desarrollo de la región.

Tras leer su propuesta por más de 30 minutos, el Jefe de Estado firmó su compromiso de ejecutar el Plan en un atril junto a la intendenta María Loreto Letelier. Acto seguido subieron al estrado el senador José Durana y el diputado Nino Baltolu a poner sus rúbricas. En tanto, el senador Insulza se sumó sólo a la foto, pero no firmó nada y el diputado Vlado Mirosevic se quedó en su asiento. Mientras que el diputado Luis Rocafull no asistió a la actividad.

Contrariamente a lo que hizo Bachelet en sus primeros 90 días, donde en encuentros con diversos sectores de la comunidad construyó el PEDZE; el Presidente invitó en esta oportunidad a participar a la ciudadanía en el mejoramiento del Plan, a través de diálogos o sugerencias vía internet.

Sigue el PEDZE
Más que un Plan nuevo, lo que hizo el Presidente fue ratificar la voluntad y criterio de Bachelet al reconocer que para sobrevivir, Arica y Parinacota requieren inversión pública permanente en grandes proyectos de infraestructura, vivienda y espacios públicos.

“Acabamos de extender la vigencia del Plan de Zonas Extremas hasta el año 2035, para dar un horizonte de tiempo de planificación que permita a las personas poder tomar decisiones con estabilidad, con un horizonte de tiempo. Por tanto, el Plan de Zonas Extremas se mantiene, entendemos su plazo de vigencia, y por lo tanto, lo que contempla ese Plan de Zonas Extremas, que es entre muchas otras cosas, un subsidio a la contratación a la mano de obra, un subsidio a las inversiones que se hagan a la región, se mantienen y se les dio un horizonte más largo para que sean más eficaz”, declaró Piñera.

Se repiten las obras
Pese a que incesantemente autoridades del Gobierno Regional y otros actores políticos oficialistas insistieron en que el PEDZE era un instrumento ineficiente y que había retraso en sus obras, finalmente el Presidente optó por un puerto seguro, dando continuidad a este instrumento de desarrollo, ratificando el compromiso de construir las obras que Bachelet dejó comprometidas.

Frente a los mil millones de dólares que la ex Presidenta prometió el 2014 en 4 años; Piñera señaló esta vez que serán 4 mil millones de dólares en los próximos 8 años, para áreas como el turismo, la agricultura, la conectividad vial y aérea, viviendas sociales y aumento en la entrega de servicios de salud y educación.

El Presidente señaló que en los próximos 4 años “se contempla una inversión total cercana a los 1.700 millones de dólares, de los cuales la inversión pública va a ser 1.300 y el resto es inversión privada”.

Y en el listado de obras comprometido se repiten los compromisos del PEDZE y de la ampliación que decidió Bachelet hasta el 2020. Entonces lo que hizo el Presidente fue ratificar la voluntad de continuar con las mismas obras, algunas que incluso se habían mantenido en una nebulosa como el Museo Antropológico pese a que antes de que culminara el anterior Gobierno, la licitación de este proyecto quedó en curso.

El nuevo Plan Regional entonces no tiene nada de nuevo. El detalle de las obras incluye el término del Embalse Chironta y del paseo en la e isla El Alacrán; la ampliación de la Ruta 5 hasta la frontera; la concesión del aeropuerto Chacalluta; la construcción de los paseos costeros en las playas Chinchorro y Arenillas Negras; además de la nueva caleta de pescadores en Quiane y la construcción de la nueva Biblioteca Regional en la ex estación del Ferrocarril de Arica a La Paz.

También incluye un Plan Hídrico Regional, donde se insiste con el término del Embalse Chironta, cuya construcción partió en el Gobierno anterior; e inversiones en 14 nuevos sistemas de agua potable rural, en las cuatro comunas con una cobertura de 3.000 hogares. Del embalse Livílcar para el río San José no se menciona nada.

El Plan Regional también considera pavimentación de 31 kilómetros de la Ruta Internacional 11 Ch en la Cuesta Cardones y la ampliación de la Ruta 5 Norte, junto a conservaciones de la Ruta Parinacota-Visviri y otros caminos interiores.

Asimismo, Piñera anunció la construcción del Centro de Salud Ambiental “que da cumplimiento a la Ley de Polimetales y que va a beneficiar a más de 3 mil personas afectadas, y que va a iniciar sus obras probablemente el año 2020”, y el término de la construcción del Centro de Salud Familiar Sur –hoy paralizada por problemas con el contratista-, y la adquisición de un equipo de resonancia magnética para la zona.

Para Educación prometió crear 352 matrículas en educación pre-escolar y 3 Liceos Bicentenario en la región. Además, un plan habitacional para reducir en un 66% el déficit y se dispondrán de más espacios verdes.

Extracción aguas del Lauca
Uno de los elementos nuevos que trae el Plan de Piñera es el compromiso de extraer aguas del sector del Lauca para la agricultura, con el fin de quintuplicar las 7 mil hectáreas cultivadas que hoy tiene.

El tema plantea un alto riesgo, dado que intentos anteriores durante otros gobiernos han fracasado, debido al temor a que Bolivia presente un reclamo por supuesto uso de aguas compartidas.

Sobre este punto planteó que “el río Lauca tiene unos 2 mil litros por segundo, de los cuales Chile está aprovechando mucho menos de la mitad. Tenemos legítimo derecho, en virtud del derecho internacional, que habla de un uso equitativo y razonable, de ampliar esa cuota de agua, lo cual nos permite alimentar el valle de Azapa y la ciudad de Arica”.

El punto es qué hará el Gobierno si Bolivia reclama, pese a que informes hídricos reservados de la Dirección General de Aguas (DGA) indicarían que existen aguas confinadas no compartidas con el vecino país y que esas podrían aprovecharse. Ese sería un escollo a vencer y quizás implicará un reclamo seguro de Bolivia a una corte internacional.

Y el otro reclamo, que no es despreciable, es el que podría surgir de las propias comunidades indígenas que viven en el altiplano alrededor del Lauca. Ese sector podría levantarse pidiendo compensaciones sobre porqué el agua de su sector será usada para una actividad económica en Azapa y no en sus tierras. De esos conflictos hay varios en la región, pero el más simbólico es el que tuvo a Zapahuira sin poder ejecutar su proyecto de agua potable rural, debido a que comunidades cercanas se han negado a cederles agua.

Piñera dijo que además se hará un estudio para mejorar el Canal Lauca que transporta el agua con la que se abastece actualmente parte del valle de Azapa.

Y también habló de conversaciones con Perú para lograr acuerdos sobre aprovechamiento de cursos compartidos de agua. Ver para creer, después del conflicto por el Hito 1 en la frontera.

El senador José Miguel Insulza consideró como “elemento novedoso” que se incluyera el aprovechamiento de aguas del Lauca. “En lo planteado hoy por el Presidente no hay gran diferencia en lo planteado en las prioridades de la Estrategia de Desarrollo Regional zanjada el 2017. Lo relativamente nuevo es el aprovechamiento de las aguas del río Lauca. Veamos entonces ahora. Arica tiene proyectos y propuestas. El problema es que esos proyectos se ejecuten y financien, cosa que no ocurrió mucho el año pasado”.

Capacidad de ejecución
El compromiso de invertir 4 mil millones de dólares en los próximos 8 años, podrá a prueba la capacidad de ejecución de los proyectos y recursos comprometidos para esta segunda etapa del PEDZE. De éstos, más de la mitad corresponden a inversión pública.

El Gobierno Regional encabezado por la intendenta María Loreto Letelier, viene de un primer examen bastante complejo en este ámbito, al punto que hasta noviembre del año pasado, había gastado un poco más del 50 por ciento de los 39 mil millones de pesos de su presupuesto regional.

Esta semana, ocho consejeros regionales de oposición cuestionaron el cumplimiento de un 95 % de la ejecución del Fondo Nacional de Desarrollo Regional 2018 que Letelier dio a conocer. En su crítica denunciaron que la autoridad devolvió 1.000 millones de pesos al nivel central porque no fue capaz de gastarlos, beneficiando con ello a otras regiones y que así con menos dinero pudo llegar a la meta del 95%, cantidad igual muy por debajo de lo que logró el Gobierno anterior con más dinero y proyectos nuevos generados por el PEDZE.

La prueba está lanzada. De la máxima autoridad y sus seremis dependerá si la segunda etapa del PEDZE, la cumplen con éxito y logran concretar las obras que comprometió de puño y letra el Presidente. Para bien de la ciudadanía, es de esperar que se realicen y no se paralicen como ocurrió con el Cesfam Sur y la restauración de la ex Aduana.

También es de esperar que los informes de avance sobre estos proyectos, sean veraces, ya que como suele ocurrir a veces, desde la región para evitar cuestionamientos del nivel central, no se informan las dificultades. Ocurrió ya en el primer Gobierno del Presidente, donde se le decía que la Ruta Internacional 11 Ch avanzaba en su pavimentación porque tenía licitado el contrato y se anunciaba el inicio de las obras del Embalse Chironta el 2011.

Nada de eso ocurrió. Su Gobierno terminó con los últimos 45 kilómetros de la carretera internacional abandonados y totalmente deteriorados con dos contratistas quebrados y deudas millonarias a proveedores. En tanto, el Embalse Chironta se paralizó por el conflicto que generó la autorización del Gobierno Regional a la minera de manganeso Los Pumas en la cabecera del río Lluta y una negociación inconveniente en el pago de los agricultores por las obras. También se sumaron licitaciones fallidas de la restauración de la Catedral San Marcos y del Liceo Artístico, además de quedar en punto muerto el “Gran Museo de la Cultura Chinchorro” que promocionaron en esa época.

Esta vez el Presidente fue cauto y de minería no habló. Ello pese a que su subsecretario de Minería, Pablo Terrazas hace una semana abrió el tema en una visita a la zona. El no incluirlo como eje, dejó tranquilos a quienes están resistiendo la minería en Belén y otros sitios de la precordillera y el altiplano. No quieren repetir ejemplos de otros sitios donde esta actividad ha provocado daños al medioambiente y ha puesto en jaque las reservas hídricas.