Positiva evaluación del Banco Mundial a los avances de proyecto piloto en Putre

Como ejemplo a replicar y con recomendaciones de continuidad a partir del uso coordinado de los instrumentos de fomento del Estado, concluyó gira enmarcada en el proyecto Manejo Sustentable de la Tierra.

Una positiva y esperanzadora evaluación de la ejecución en marcha y las proyecciones del proyecto Manejo Sustentable de la Tierra que se desarrolla en la comuna de Putre, mostró la delegación del Banco Mundial, que arribó a la zona para concretar una gira de tres días en los sectores de precordillera y altiplano, donde se ejecuta la iniciativa con financiamientos del Fondo Mundial para el Medio Ambiente.

El periplo de la comitiva, en el que también estuvieron miembros del comité técnico nacional del proyecto por parte del SAG, el Ministerio de Medio Ambiente y la Agencia de Cooperación Internacional para el Desarrollo , así como los jefes de Cambio Climático y Servicios Ambientales y Asuntos Indígenas y Sociales de CONAF, permitió conocer en terreno el antes y el después de las primeras intervenciones donde la Corporación Nacional Forestal de Arica y Parinacota lleva adelante actividades demostrativas para recuperar ecosistemas degradados –vía planes prediales-, en acuerdo con residentes aymaras del territorio, y con la colaboración de la Municipalidad de Putre y los servicios del agro.

Stavros Papageorgiuou, gerente del proyecto y especialista ambiental del Banco Mundial, manifestó que “hemos visto un caso muy ejemplar, un muy buen modelo de lo que proyecto apunta a lograr y mi esperanza es ver este modelo replicado”. El profesional, quien llegó junto a los expertos del ámbito ambiental y social, Ricardo Larrobla y Lilian Pedersen, agregó que “el equipo de Arica y Parinacota, ha hecho un excelente trabajo, mostrando a las comunidades cómo hacer una gestión que genere valor para su predio, para su sustento y que al mismo tiempo esté en armonía con la naturaleza que ellos también quieren cuidar”.

La gira
El recorrido comenzó con una visita a la Central Hidroeléctrica de Chapiquiña, donde la empresa Engie desarrollará un vivero para apoyar el trabajo de CONAF, y luego se prosiguió all bosque de queñoas de Alto Pachama, donde recientemente se forestó una de las diez hectáreas que considera el proyecto. Durante la visita internacional, estuvieron también presentes los dirigentes Néstor Flores y Raimundo del territorio de Chapiquiña, quienes apoyaron este trabajo a comienzos de octubre. Asimismo se sumó al viaje, el consejero nacional indígena por la comuna de General Lagos, Angelino Huanca, quien aspira a que el proyecto se extienda a su sector.

En la segunda jornada que incluyó una pawa o rogativa aymara en la que se pidió por el buen devenir del proyecto, la delegación visitó los predios de Chingane y Misitune, propiedad de la sucesión Huanca Mollo y de Juan Quispe, respectivamente, donde se está realizando recuperación de bofedales, y que ya mostraban cambios tras las primeras intervenciones. Ambos beneficiarios agradecieron el apoyo del proyecto y contaron acerca de sus anhelos y planes para seguir en el territorio. La señora Juana abogó asimismo porque muchos más predios se sumen al proyecto.

El tercer día fue el turno del vivero de Putre, donde se mostró la producción de las especies nativas a través de experiencias exitosas de reproducción vía semillas de la llaretas, los dos tipos de queñoa existentes en la región y un conjunto de especies medicinales, propias del mundo andino.

Héctor Peñaranda, director regional de CONAF, se mostró “muy contento por la positiva evaluación, porque ha habido un gran esfuerzo de los equipo de la oficina regional. También tenemos una gran satisfacción porque hemos trabajado con consejeros ADI (Área de Desarrollo Indígena del territorio) y consejeros aymaras de las comuna”. Sin embargo acotó que “es necesario darle continuidad al proyecto, y para eso están los instrumentos de fomento del Estado, a los que queremos aportar a hacer mejoras para que consideren las realidades locales”. El directivo resaltó también que “en este desarrollo de continuidad también vemos oportunidad en el Plan Parinacota, en la expansión de la Reserva de Biosfera Lauca, en hacer alianzas con Conadi y por supuesto con los servicios del agro a través de la Seremía, para desarrollar más eficiencia para llegar a las comunidades”.

Por su parte, José Antonio Prado, jefe de la Unidad de Cambio Climático de CONAF oficina central, indicó que “este proyecto refuerza la relación del pueblo aymara con su tierra”, y añadió que” se trata de una iniciativa integral donde los factores conservación y productividad más la mirada social son muy importantes y se entrelazan”.

Salvaguardas
La especialista social del Banco Mundial, Lilian Pedersen, cuyo rol es ver el tema de las salvaguardas sociales que tiene el Banco en materia de reasentamientos involuntarios y pueblos indígenas, contó que “hemos podido entrevistarnos con dirigentes de pueblos indígenas de lugares donde se está trabajando, y el desafío que vemos es trabajar un poco más en volcar y documentar toda esta información para su aplicación en los instrumentos del proyecto”.

Guido Aguilera, jefe de la unidad de Asuntos Indígenas de CONAF, indicó por su parte que junto con los aspectos de reconocimiento de los usos culturales de los recursos, más allá de lo económico, al interior del Consejo de Gestión de esta área piloto del proyecto nos sentamos con quienes representan a la comunidades y a los propietarios indígenas de las sucesiones, a discutir de igual a igual. A presentar una idea, a contar con la aprobación y validación de ellos”.

El proyecto Manejo Sustentable de la Tierra tiene expresión en cinco comunas del país, buscando revertir impactos del cambio climático, revertir procesos de degradación y desertificación de los suelos e instalar asimismo una gestión transversal para operar con los instrumentos de fomento para estos fines.