Nuevo brote de sarna afecta a cárcel de Arica

Un nuevo brote de sarna (escabiosis) fue detectado en el Complejo Penitenciario de Acha en el acceso sur a Arica, recinto ubicado a 5 kilómetros de la Primera Brigada Acorazada “Coraceros” del Ejército que presentó un foco de esta enfermedad infecto contagiosa, con un peak de 71 soldados afectados desde el 1 de octubre pasado.

La Secretaría Regional Ministerial de Salud de Arica y Parinacota confirmó que existen 5 reclusos con este cuadro infeccioso y otros 13 internos en observación dado que estuvieron en contacto con ellos, a los cuales también se dispuso aplicar tratamiento médico.

La autoridad sanitaria señaló que el mismo lunes, personal de la Unidad Epidemiológica de la Seremi visitó el penal y confirmó “la ocurrencia de un brote en desarrollo, afectando a 5 casos y 13 contactos, todos reos de sexo masculino, en el Complejo Penitenciario de Arica, específicamente en el módulo D-3”.

Respecto de una eventual relación entre los focos detectados en el Ejército y el penal, la Seremi precisó que “no se ha podido establecer nexo epidemiológico entre ambos”. Sin embargo, expuso que las condiciones de hacinamiento que caracteriza a recinto cerrados como lo son la unidades militares y la cárceles, generan ambientes propicios para la propagación de esta enfermedad producida por el ácaro Sarcoptes scabiei.

Sobre el mecanismo de transmisión, afirmó que “es directo, por contacto entre persona a persona, lo que la hace una enfermedad de tipo familiar o de grupos cerrados. La posibilidad de contagio es de un 73-85%, en condiciones higiénicas deficientes, por lo tanto, es importante considerar como causa probable los factores de hacinamiento que presenta el Complejo Penitenciario”.

El lunes pasado, tras notificar de este brote a la Seremi de Salud, Gendarmería dispuso extraordinariamente la suspensión de todas las visitas a los reclusos. También aisló en un sector del módulo a los enfermos y posibles contagiados y determinó suspender sus visitas, hasta que concluyan su tratamiento médico. Ello en consideración a que el contacto por 15 minutos con piel afectada o vestimentas contaminadas, puede generar la propagación de la enfermedad.

La Dirección Regional de Gendarmería informó que el primer caso fue detectado el sábado pasado, por lo que activó el protocolo sanitario, “adoptándose las medidas de tratamiento con acaricida y de prevención, como segregación de las personas con la patología de escabiosis y el tratamiento respectivo a los contactos directos de los pacientes, según guía clínica”.

También dispuso la desinsectación del módulo afectado y se intensificaron las medidas de higiene, ambientales, limpieza y aireación del lugar; y desarrolló actividad educativa a las personas privadas de libertad, respecto a la sintomatología, características de la enfermedad y prevención, para evitar nuevos contagios.

Juez sorprendido
El juez presidente del Juzgado de Garantía, Juan Araya expresó su molestia, por no tener aún confirmación oficial de Gendarmería sobre el brote de escabiosis detectado en la cárcel.

“El sábado pasado hice la visita semanal de cárcel y nadie me señaló nada. Es más visité y entrevisté internos del módulo D-3, donde estaría radicado el foco y nadie me advirtió nada. Creo que las comunicaciones deben mejorar con Gendarmería, sobre todo si se trata de un problema sanitario y de derechos humanos. Esto no es aceptable”, expuso el magistrado.