Explora reunió en Santiago a participantes de campamento científico escolar

Hace un año, el Proyecto Asociativo Regional Explora de CONICYT, ejecutado por la Universidad de Tarapacá, efectuó el Campamento “Tras las huellas de la humanidad”, en la hacienda de Picarquín, Región de O´Higgins, en el que participaron 78 estudiantes de la Región de Arica y Parinacota y 77 estudiantes de la Región Metropolitana.

Durante una semana hubo actividades diarias consistentes en charlas, conversatorios y visitas a centros de investigación, entre otros, generando vínculos entre los participantes, que hasta hoy se mantienen en forma directa o a través de las redes sociales. Esta amalgama de experiencias fue condensada en el libro “Tras las huellas de la humanidad”, que registra lo sucedido desde el día uno.

La necesidad del reencuentro estaba latente desde que terminó el campamento, por ello se organizó, tanto en Arica como en Santiago, una actividad de cierre, donde se reeditaron algunos momentos para recordar.

En Santiago el reencuentro se efectuó en el Palacio Álamos, participando los estudiantes convocados, la subdirectora nacional de Explora CONICYT, Paula Arismendi; y la directora del Proyecto Explora de Arica y Parinacota, Mónica Navarrete, junto a parte del equipo de trabajo.

Se realizó un conversatorio vocacional con la maestra de la ciencia, la científica Lucía Núñez, que habló de su experiencia de vida antes de llegar a ser doctora en Ciencias Biomédicas. Los estudiantes jugaron al Kahoot, preguntas sobre las vivencias del campamento, también se generó un espacio para aclarar dudas sobre el cupo Unesco y entregar el ejemplar del libro que reúne la experiencia vivida.

Opiniones
Daniel Pérez, estudiante del Instituto Nacional: “Me reservé con harto tiempo para asistir al reencuentro, porque fue lindo participar del campamento, todavía ocupo el apodo que me pusieron “Poncho”.

Rocío Álvarez, estudiante Colegio Confederación Suiza: “Con los chiquillos del campamento ya nos habíamos reencontrado en un parque como dos veces, pero que lo hayan hecho formalmente y nos regalaran un libro, nadie lo esperaba, así que muy bonito”.

Javiera Pérez, monitora: “Yo igual fui a un campamento cuando estaba en el colegio, después fui monitora, y estas experiencias marcan a quienes participan en ellas”.

Diego Bolvarán, monitor: “Mi experiencia fue gratificante, pues partí como estudiante y luego tutor; el campamento fue cerrar un ciclo con broche de oro junto a chicos maravillosos de diferentes lugares del país, y es gratificante volver a ver a muchos de ellos, además siento que me volví a encantar con muchas cosas que me habían desencantado en el camino”.