El “mal ambiente” que gatilló la caída del seremi Marcelo Cañipa

Marcelo Cañipa, renunciado seremi del Medioambiente.

No sólo una deuda millonaria con un cliente que representó como abogado, fue el único conflicto que “contaminó” la gestión del secretario regional ministerial del Medioambiente, Marcelo Cañipa y presionó su salida.

En sus ocho meses de desempeño, logró acumular varios problemas que, finalmente, terminaron en una intempestiva petición de renuncia y reemplazo inmediato con otra carta disponible, un histórico de la UDI que ya casi había perdido las esperanzas de estar en el cuadro de honor del Gobierno Regional.

El viernes pasado, Cañipa fue citado inesperadamente por la intendenta María Loreto Letelier y en ese mismo acto, debió sepultar su segundo capítulo en esta cartera, la misma que había ejercido en el primer Gobierno del Presidente Sebastián Piñera, sorteando si éxito conflictos como el de la fallida construcción de una termoeléctrica en Cerro Chuño y de la fracasada y cuestionada explotación de manganeso a cargo de la Minera Los Pumas en la cabecera del río Lluta.

En un escueto comunicado difundido ese mismo día, fue comunicada la dimisión de Cañipa y la rápida entrada del ex secretario regional ministerial de Desarrollo Social, el ingeniero comercial Pablo Bernar, militante de la Unión Demócrata Independiente (UDI), a reemplazarlo.

Bernar por fin conseguía estar nuevamente en el Gobierno Regional, después de varios intentos, siendo el más bullado de la Dirección Regional de Corfo, donde el cupo lo ganó el abogado y amigo del senador José Durana y de la propia intendenta, Manuel Rodríguez.

Atrás quedaba el veto a las postulaciones de Bernar por ser el marido de Vilma Olcay, ex directora regional de la Junaeb , formalizada por la muerte de un niño y lesiones gravísimas de otra menor en el Liceo Agrícola de Azapa en mayo 2013, tras volcarse encima de ambos un recipiente con agua hirviendo en el comedor del establecimiento.

Sucesión conveniente también para el sector más conservador de la UDI, en medio de las elecciones del partido. El seremi de reemplazo pertenece al grupo que apoya la reelección de la actual presidenta nacional del partido, Jacqueline van Rysselberghe, por tanto, nada más oportuno reclutarlo y fidelizar su voto.

Cheque de cuenta cerrada
Uno de los hechos que gatillaron la salida de la autoridad regional, sin duda, fue la demanda ejecutiva de protesto de un cheque. La acción judicial fue presentada por el abogado Patricio Sepúlveda Albornoz, en representación del comerciante Cristian Humire Choque.

La demanda tendría su origen -según relató el abogado demandante- “por la imposibilidad de mi cliente de cobrar un cheque por 10 millones de pesos que extendió el Señor Cañipa, ya que la cuenta bancaria al momento de intentar cobrar, estaba cerrada por el Banco Santander”.

El 10 de septiembre pasado fue ingresada la demanda ejecutiva en el Primer Juzgado de Letras. El abogado Sepúlveda dijo que el cheque correspondería “a una deuda que mi colega Cañipa tendría con mi cliente, luego de representarlo en un juicio”.

Sobre si esta demanda podría haber provocado la salida del seremi, agrega que “ignoro si tiene conexión, pero quizás por Ley de Probidad esto sea incompatible con su cargo como autoridad pública”.

Distanciamiento con el senador
Fuentes del mundo político señalan que el renunciado seremi tenía un pecado original: haber “coqueteado” con la UDI para ir en el cupo de este partido y obtener el cargo, pero nunca haber firmado por este partido.

Precisamente ese incumplimiento le habría jugado en contra, al no tener “padrinos militantes de peso” que pudieran defenderlo y sortear esta crisis. Huérfano de apoyos, simplemente lo dejaron caer.

Esas mismas voces sostienen que Cañipa mantuvo siempre una cercanía con el secretario regional ministerial de Gobierno y militante RN, Víctor Mardones, con quien le une una amistad y similares estilos. Ni él lo pudo salvar de la caída estrepitosa.

Y tampoco pudo hacerlo el senador José Durana, con quien tenía una distancia sideral desde su asunción en el cargo, a raíz de que el ex seremi no habría accedido a la petición del parlamentario de contratar a su hijo abogado en el Programa de Polimetales, que financia el Ministerio Secretaría General de la Presidencia.

“Quedó negro”, relata la misma fuente, “pues el seremi nunca dio espacio a la petición del senador y obviamente eso habría sido entendido como una deslealtad. Al final el hijo del senador nunca llegó y, al parecer, terminó en un cargo en Santiago para evitar exponerse a cuestionamientos ”.

Acoso laboral
El ex seremi de Medioambiente también tuvo ocho meses de ambiente enrarecido en su propio servicio.

El mayor dolor de cabeza fue el Programa de Protección del Picaflor de Arica que se inició en diciembre de 2017, a través de un convenio con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

Al asumir debió trabajar con un equipo heredado por el Gobierno saliente y, según testigos, equivocó el camino al tratar de removerlos pensando que tenía la condición de funcionarios de la Seremi, olvidando la condición especial de esa iniciativa.

Tras diferencias con la encargada del programa, Paula Arévalo, la funcionaria decidió interponer una denuncia por acoso laboral con una licencia médica por estrés laboral de por medio, situación que habría tensionado las relaciones del Ministerio del Medioambiente con un organismo internacional como la FAO.

Otro que también sufrió el impacto fue el periodista de esa iniciativa, Mauricio Castillo. En varias ocasiones la renunciada autoridad llamó al profesional para señalarle que estaba en la “lista” de funcionarios no adherentes al Gobierno y que incluso estaba siendo cuestionado como “activista político”.

Según se sabe, el periodista, pese a no ser funcionario de la Seremi, igual colaboraba en tareas comunicacionales de la Seremi. Pese a ello, Cañipa insistentemente le señaló a Castillo que existía un informe reservado sobre posteos en redes sociales respecto a su adhesión a candidaturas de la Nueva Mayoría en medio de las elecciones de octubre del año pasado y que esta situación era muy mal vista por autoridades del nivel central del ministerio.

Finalmente, el hilo esta vez no se cortó por lo más delgado. El seremi debió abandonar un barco con varios forados y entregó la posta a una carta también ya probada en medio de un mes complejo: noviembre, el momento de las evaluaciones y continuidad o no de los funcionarios a contrata y a honorarios. Veamos entonces cómo tomará el timón de un medioambiente algo contaminado.

Sin respuesta
Como siempre AricaMía cumplió con enviar consultas al Gobierno Regional sobre la salida del seremi. Al cierre de esta edición y tras cumplirse dos días de espera, nunca tuvimos las respuestas al siguiente cuestionario:

-¿Cuál es la razón que motivó la salida del seremi de Medioambiente, Marcelo Cañipa?

-Influyó en su dimisión la demanda por Ley de Cheques que tiene en su contra el ex seremi por 10 millones de pesos, acción judicial por una deuda a un ex cliente que representó el 2016 en su condición de abogado particular?

-¿Qué antecedentes tienen de este caso y cuándo fueron informados de esta situación?

-¿Advirtió la ex autoridad que tenía esta demanda en su contra?

-¿Afecta este tipo de procesos judiciales el ejercicio de un cargo público?

-El sucesor del Sr. Cañipa es el ex seremi de Desarrollo Social Pablo Bernar, cuya señora está formalizada por la muerte de un menor quemado y graves lesiones de otra niña en el comedor del Liceo Agrícola de Azapa que administraba la Junaeb, servicio del cual ella era directora. ¿Fue evaluada esta situación antes de nombrarlo y si este hecho que afecta a su cónyuge puede afectar su nombramiento?

Respuesta al cierre de la presente edición
En los momentos en que estabamos por publicar la presente nota, llegó a nuestra redacción la siguiente respuesta, firmada por César Rozas, jefe de la unidad de Comunicaciones del Gobierno Regional y que dice lo siguiente:
“La Intendencia de Arica y Parinacota reitera que las razones del cambio de autoridad en la Secretaría Regional Ministerial de Medio Ambiente, obedecen a la urgencia con que el Gobierno del Presidente Sebastián Piñera responde siempre ante las necesidades que hoy tiene la ciudadanía, especialmente de esta Región”.