El exitoso rostro de la inclusión laboral

Beneficiarios de la Fundación Impulso ya han obtenido cuatro cupos laborales en pocos meses, dos en Ferreterías Iberia y dos en Veterinaria Evolución Animal; pero no se conforman y van por más.

Comunicaciones Impulso
Mirko nunca había trabajado formalmente, por eso está contento de estar contratado. Su tarea es simple, mantener limpios el show room de Ferreterías Iberia y detallar productos que faltan, pero para él es un mundo nuevo: ganar su dinero, aportar a su hogar y sentirse parte de la sociedad.

Es que de eso se trata la cruzada que desarrolla la Fundación Impulso (FI), entidad que busca generar espacios en el mundo privado para generar una región más inclusiva, después de todo el 28,9% de los ariqueños presentan alguna situación de discapacidad (PeeS).

“Me siento bien en el trabajo, porque hay cambios culturales en la vida. Me he sentido más activo y amigable. En mi familia están felices que consiguiera el contrato en enero”, cuenta orgulloso, quien agregó que el trabajo “igual es dificil, porque a veces uno tiene que repetir el proceso, limpiar, ver si algo falta”, pero lo asume con felicidad.

El joven de 25 años agrega una frase decidora: “Me agrada la inclusión laboral, porque se produce una igualdad para todos en el trabajo”.

El caso de Mirko refleja un ejemplo que está cada vez más presente en nuestra sociedad, personas que luchan por incluirse socialmente, pero que muchas veces quedan al margen, recluidos en sus casas, pero hoy han vencido la adversidad, apoyados por la Fundación Impulso.

Al respecto, el director ejecutivo de FI, Julio Leiva, explica que la entidad está trabajando arduamente en abrir cupos laborales para personas en situación de discapacidad, proceso que es arduo, pero que es posible llevar a cabo.

“La verdad es que estamos bastante contentos con los primeros resultados de este proceso de intermediación laboral, partimos con cuatro casos los que han sido exitosos, así que ha sido algo muy positivo, por lo que ya estamos preparando un segundo grupo para inserción laboral. Es un trabajo arduo, el empresario está abriendo oportunidades y además la nueva Ley de inclusión nos ha ayudado bastante”, dijo Leiva.

Se la jugaron
Tanto Ferreterías Iberia como Veterinaria Evolución Animal son dos claros ejemplos de empresas que se la jugaron por incorporar a quienes están, muchas veces, fuera de la sociedad, pero que han demostrado un compromiso a toda prueba.

“Estoy seguro que este proceso ha sido enriquecedor integralmente para la empresa, antes de la Ley, porque creemos esto; porque enriquece a la empresa en su conjunto. La verdad es que ha sido como nosotros pensamos que iba a ser. ¿Si recomendaría?, sin ninguna duda”, explicó Antonio Salazar, jefe de local de Ferreterías Iberia.

La Veterinaria Evolución Animal (EA) también ha tenido cabida para darle el impulso a dos personas: Carla y Paolo. Ella apoya a los especialistas en complejas cirugías, que en muchos casos se enfrenta a animales gravemente heridos o enfermos; él es responsable de la bodega, la que maneja a la perfección.

El gerente de administración y finanzas del centro médico animal, Jaime Castro, destaca, defiende y valora la capacidad laboral de sus colaboradores: “quienes tienen capacidades diferentes funcionan como cualquier trabajador, se cansan, tiene días mejores que otros, pero son un real aporte dentro de la empresa. Cuando uno habla de capacidades diferentes es así, pero cuando uno encuentra su lugar, rinden tanto o más que cualquiera. Nunca alguien había rendido tanto y tan bien como las personas que tenemos ahora en estos puestos laborales”, recalcó.

Finalmente, la directora de Senadis, Lilian Rojas, agregó que: “hemos dado pasos importantes en el tiempo. Que las personas en situación de discapacidad nunca más reciban menos que los ciudadanos adscritos a leyes laborales y eso es uno de los grandes triunfos que marca una lucha contra la discriminación”.