Comunidad de Saxamar tendrá marca registrada

Por: Ada Angélica Rivas

Proyecto de la Universidad de Tarapacá y el Fosis tiene como fin instalar capacidades de cooperación y autogestión en productores agrícolas de la localidad de Saxamar, comuna de Putre, a través de la co-construcción, registro e instalación de la marca Saxamar.

Los sonidos de una de las dos campanas de la iglesia se esparcen en el aire de color azul infinito en la localidad de Saxamar. Olivia Subieta, la presidenta de la Junta Vecinal número 11 “San José de Saxamar”, es quien avisa a los integrantes de esta organización social, que es hora de apurar el paso para llegar a la sede.

Es martes, y después de viajar por tres horas por rutas serpenteantes en la micro de color blanco, que sale a las 8.30 horas desde las afueras del Terminal del Agro en Arica, conducida por don Erick Castro, llegamos a la zona de las quebradas en la precordillera.

En la mitad del camino, la micro, que por cada persona cobra dos mil pesos, se detiene, y se baja la mitad de los pasajeros a estirar las piernas y a observar de cerca una gran animita, que recuerda que la muerte está siempre cerca y que hay que respetar las alturas.

La puna no se siente, tampoco el frío habitual de otra época del año, a las 11.30 horas, en que llega el único medio que martes y viernes, sube curva por curva los 162 kilómetros desde Arica, que nos llevan a tres mil metros de altura.

Pan amasado y queso de cabra es parte de las ventas en el camino, que nos dan la oportunidad de saborear las delicias de los productos de esta zona. El conjunto de quebradas produce las típicas papas nativas precordilleranas chiquiza, pitohuallaca y manzanita, orégano, alfalfa, y algunas hortalizas en invernadero.

En Saxamar viven alrededor de 30 personas, 16 de ellas en forma permanente, la mayoría de edad adulta y donde los niños son los menos. Es una zona de quebradas con árboles nativos como queñoa y otros de grandes dimensiones pero afuerinos, como los eucaliptus. A cinco kilómetros se encuentra el Pukara de Saxamar, sitio arqueológico, construido alrededor del siglo XII con el fin de proteger la zona. Un poco más lejos y a dos horas caminando se puede llegar a las termas de Chitune, donde acuden los habitantes de la localidad a sanarse con sus aguas medicinales.

Proyecto
El equipo de profesionales de la Dirección de Investigación y Postgrado de la Universidad de Tarapacá, que desarrolla el “Proyecto de Innovación Social y Productiva Saxamar Marka”, del Fondo Ideas de Fosis de Arica y Parinacota, realizó la primera actividad de inserción territorial para dar a conocer los puntos más importantes de la propuesta y responder preguntas de parte de quienes están adscritos a ésta.

La iniciativa piloto, liderada por la doctora y economista, Mónica Navarrete, trabajará con 30 personas de la localidad de Saxamar, de la comuna de Putre, en un proyecto con identidad y un modelo de cooperación y sustentabilidad, que tiene como base la economía solidaria, que bien conocen quienes participan del mundo de la complementariedad.

El proyecto implica validar la propuesta de habilitación e implementación de la sala de procesamiento de productos agrícolas, gastronómicos y servicios turísticos e instalar capacidades en cooperativismo, difusión, marketing y articulación de redes en 30 vecinos.

El trabajo, que ya inició un equipo de profesionales de distintas áreas del conocimiento, pretende generar identidad y valor agregado a productos y servicios artesanales, a través de la co-creación de una marca con pertinencia local, y dentro del abanico de productos se hará el registro de Saxamar Marka, logos, sitio web y capacitaciones en economía solidaria, entre otros.

A la reunión en Saxamar, asistió la directiva e integrantes de la Junta de Vecinos número 11, que manifestaron una gran satisfacción por las posibilidades que vienen junto a este proyecto.

El viento de las 13.30 horas agita las planchas de zinc de la sede social, mientras afuera el abuelo Alberto Benítez, sentado en un improvisado banco, formado por un tronco de eucalipto, dice que “es el viento para echar la nube”, que pronto traerá la bendita lluvia estival, que antecede el anata, festividad relacionada con el ciclo productivo de la papa. A lo lejos las nubes se exhiben de a poco, cada día más cerca, anunciando lluvias y el carnaval de los pueblos del interior, donde Saxamar prepara sus mejores galas.