Caso de niños quemados con agua caliente en liceo de Arica se mantiene sin sanciones penales

A 5 años de ocurrido el fatal accidente, la Fiscalía formalizó a ex directora regional de la Junaeb y al director del colegio por cuasidelito de homicidio y cuasidelito de lesiones graves gravísimas.

Sin sanciones y sin fecha definida para la realización de un juicio oral, permanece el caso sobre el accidente que hace 5 años sufrieron dos niños en el comedor del Liceo Municipal “José Abelardo Núñez” de San Miguel de Azapa, al volcarse sobre ellos un receptáculo con agua caliente y que le costó la vida al menor de 4 años, Brayan Ticona Quispe y dejó con el 78% del cuerpo quemado a su compañera Nayelly Soliz Chuquichambi.

Al filo del plazo de prescripción de los eventuales delitos ocurridos el 18 de abril de 2013, la Fiscalía del Ministerio Público formalizó la investigación el 13 de abril por cuasidelito de homicidio y cuasidelito de lesiones graves gravísimas. Los imputados requeridos fueron la ex directora regional de la Junta Nacional de Auxilio Escolar y Becas, Vilma Olcay Vallejos; el ex director del colegio, Gabriel Fernández Canque; el ex jefe regional del Programa de Alimentación Escolar (PAE) de la Junaeb, Luis Briones Carril; y el supervisor del PAE, Ulises Amario Salfate.

El fiscal del Ministerio Público, Elías Gutiérrez reconoció que la demora en la judicialización “se debe a lo complejo que es este caso. La edad de las víctimas fue una dificultad, dado que cursaban kínder y costó obtener sus testimios. Una de ellas falleció y la niña que sobrevivió estuvo todo el primer año después de ocurrido el accidente en tratamiento para superar sus quemaduras. Nayelly estuvo entre abril y agosto de ese año en coma y con traumas muy fuertes en tratamiento en Santiago. Hace muy poco logramos obtener con mucha lucidez su testimonio”.

Asimismo, el abogado indica que durante estos 5 años, el Ministerio Público ha realizado múltiples diligencias, para recabar la documentación que acreditaría la responsabilidad de los cuatro imputados en los hechos.

“Los cuatro imputados no estaban en el lugar cuando se volcó el recipiente. Sin embargo, nuestra investigación apuntó a establecer su responsabilidad en la fiscalización del contrato a la empresa Alicopsa, que era la encargada de proveer de alimentación e instalar los aparatos para entregar las raciones, entre ellos ese recipiente con agua caliente. También estamos apuntando a las responsabilidades sobre las medidas de seguridad que debían resguardarse en el propio colegio”, indicó el fiscal.

Según la investigación del Ministerio Público, el accidente se produjo en el comedor cuando cerca de las 13.00 horas, los niños de prekínder entregaban las bandejas después de haber almorzado. Uno de ellos se habría colgado de la tina de “Baño María” que permite mantener la comida caliente y con su peso la habría volcado sobre Nayelly y Brayan. Ambos menores jugaban alrededor del recipiente, dado que no estaba aislada, ni con soportes en el piso.

Ayer los tres abogados defensores de los imputados solicitaron la ampliación por 40 días de la investigación de la Fiscalía, petición que fue acogida por el Juzgado de Garantía de Arica. Durante este lapso, las defensas pretenden obtener documentos de la Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC), Seremi de Salud, Departamento de Administración de Educación Municipal (DAEM) y de la Junaeb, para acreditar la inocencia de los cuatro requeridos.

Indemnización
Pese a que la causa penal aún no es llevada a un juicio, el 6 de julio del año pasado, los padres del menor fallecido, Brayan Ticona, lograron que la Corte Suprema ratificara el fallo del Sexto Juzgado Civil de Santiago. El dictamen condenó a la Junaeb por falta de servicio, al pago de sendas indemnizaciones de 50 millones de pesos para el padre y la madre.

El máximo tribunal estableció en su fallo que la Junaeb “gozaba de todas las atribuciones – y más aún, le asistía la obligación – para tomar las medidas de seguridad tendientes a que la prestación del servicio de alimentación que se le ha encomendado por ley no resulta riesgosa para los alumnos a los cuales está dirigida, exigencia legal que no fue cumplida por ella”.

Y para ello, la Corte Suprema indica que la ex directora regional de la Junaeb fue advertida a través de una carta el 13 de mayo de 2011 por el director del colegio, Gabriel Fernández, sobre el riesgo que revestía el receptáculo de Baño María dentro del comedor, pero nunca respondió a ese requerimiento.

El fiscal Gutiérrez reconoció que es poco usual que primero se resuelva un pago indemnizatorio antes que la causa penal, “pero por las dificultades que hemos tenido en este caso para recabar la información necesaria, ocurrió que se resolvió primero la demanda civil”.

El abogado dijo que el pago de un monto para reparar el mal causado a las familias, es una salida que también podrían proponer los imputados, evitando con ello un juicio oral. “Para eso los imputados tendrían que asumir su responsabilidad en los hechos que se les están imputando y los padres de la víctimas estar de acuerdo. Estamos claros que los cuatro tienen irreprochable conducta anterior y han colaborado con sus testimonios. Por esas condiciones, por la cercanía a la prescripción y por el tipo penal de cuasidelito, la pena no podría ser prisión efectiva”.

Gutiérrez explica que una indemnización podría ser explorada especialmente en el caso de Nayelly, dado el alto costo de su actual tratamiento para la recuperación de su piel y los que a futuro deberá incurrir su familia, ya que los especialistas que la atienden, han señalado que cuando sea adolescente deberá someterse a nuevas cirugías reconstructivas para su piel definitiva.

Sumario y mejoras
El director del Daem de Arica, Darío Marambio señala que a 5 años de ocurrido el accidente, se dispuso un protocolo de seguridad para los comedores y cocinas de los establecimientos educacionales municipales. Entre las medidas adoptadas se ordenó el retiro de los receptáculos de “Baño María” en los comedores.

“Este caso ha sido muy doloroso para la educación municipal. Si bien yo no estaba en la época del accidente, el servicio dispuso medidas como la realización de un sumario y la implementación de medidas de seguridad, para evitar que nuevamente se produzca un hecho de este tipo”, advirtió.

También dijo que el Daem mantiene un apoyo constante a la menor sobreviviente, Nayelly Soliz. “La niña ahora está en otro colegio municipal y se ha integrado muy bien. Cada cierto tiempo debemos apoyar a su madre para que viaje a Santiago a controles con ella, porque aún está recuperándose de las quemaduras, además de su tratamiento médico”, indicó.

Asimismo, el organismo efectuó un sumario que estableció la responsabilidad de la Junaeb de no fiscalizar a la empresa Alicopsa por la disposición del receptáculo que se volcó sobre los niños. También se reprochó la conducta del director del establecimiento educacional, por no exigir el retiro de ese artefacto ante la Junaeb, pese a que representó el riesgo que revestía.